Relación poliamorosa de tres hombres homosexuales fue reconocida por un tribunal: todos son padres de dos niños

Su ardua batalla por el reconocimiento de su familia no convencional ha terminado con un final feliz. Estos tres novios homosexuales han sido aceptados como padres en el certificado de nacimiento de una niña.

Ellos reconocen que no fue un viaje fácil, pero al final se les ha permitido ser personas muy felices en su unión. Los tres fueron reconocidos oficialmente como padres de la misma niña: Ian Jenkins, Alan Mayfield y Jeremy Allen Hodges, en su relación poliamorosa pueden estar juntos amándose sin distinción. Pero en esta misma línea, y por el hecho de que los tres son hombres, hizo que su meta de formar una familia con hijos no fuera fácil. Inicialmente Ian y Alan eran pareja, pero tras conocer a Jeremy decidieron tener una relación de tres miembros y poco después trataron de tener un hijo con una madre de alquiler, así fue como tiempo después llego el primer hijo, Piper, que nació en 2017 mientras que unos años después llegó Parker, el segundo.

Sin embargo, para conseguir el reconocimiento legal como padres, tal y como se relata en el libro “Three Dads and a Baby”, escrito por Ian Jenkins, tuvieron que llevar una larga batalla legal, la cual comenzó mucho antes de que Piper llegara al mundo. Al inicio el juez no quiso reconocer a los tres como padres. «La gran batalla para nosotros fue realmente el desafío legal. En el caso de la maternidad subrogada, hay que tener una orden de paternidad del tribunal que indique quiénes serán los padres legales, por lo que al principio no estábamos seguros de que pudiéramos estar los tres en el reconocimiento del certificado», contó Alan durante una entrevista en The Morning Show.

Al estar en el juzgado, Ian, Alan y Jeremy pidieron la palabra para explicar cómo una pareja poliamorosa puede ser una familia unida y amorosa como cualquier otra, explicación que pudo convencer al tribunal encargado del caso:

«Fue una situación muy interesante y tensa, al principio parecía que todo iba a salir muy mal, así que pedimos la palabra para poder defender nuestro caso nosotros mismos. Así fue como el juez acabó cambiando de opinión y nos concedió la paternidad legal de nuestra hija incluso antes de que naciera». La lucha por obtener el reconocimiento legal fue fundamental para la pareja, ya que solo así será posible proteger a sus hijos en caso de que uno de ellos acabe en el hospital o tenga problemas en la escuela en el futuro, además de poder aspirar a cualquier seguro o herencia: «Era muy importante que nos reconocieran legalmente a los tres como la familia, ya que eso somos, además, por suerte vivimos en California, un estado que nos permitió avanzar con el proceso pese a todas las barreras que existen». Y, por último, agregan: «Estábamos muy interesados en que todos supieran que el amor nos convierte en una familia, y que las familias pueden tener un aspecto diferente y no siempre apegarse a las tradiciones, por lo que, si se preocupan por sus hijos y hacen todo lo posible para tenerlos a su lado, es posible conseguir el mejor resultado posible, eso es lo único que importa.»