Running: usar zapatillas maximalistas causa lesiones graves

Se ha demostrado que el uso de este tipo de zapatillas aumenta la probabilidad de que se produzcan lesiones, desde fascitis plantar hasta fracturas por estrés tibial.

Son altamente reconocidas como zapatillas para correr y son generalmente usadas para el ejercicio en pista o carretera, y pocas personas tienen idea de que podrían ser responsables de algunas lesiones o incluso de fracturas en la tibia. Este es el resultado de un estudio realizado en la Universidad Estatal de Oregón publicado en la Revista Ortopédica Sports medicine.

Las zapatillas de deporte maximalistas están orientadas a ofrecer una mayor amortiguación especialmente en la región delantera del pie y han ganado popularidad desde que se comercializaron por primera vez en el año 2010. Lo que muchos no saben al día de hoy, es que el uso de este tipo de zapatillas aumenta la probabilidad de que se produzcan lesiones que pueden resultar con incapacidades de hasta 15 días con terapia física y más.

En el estudio, los investigadores buscaron resaltar el estrés al que se veían sometidos los pies y las piernas de los corredores antes y después de una carrera simulada de 5.000 metros por una cinta de correr teniendo en cuenta el tipo de zapatillas que usaban. Lo primero que realizaron los voluntarios fue una prueba usando un tipo de zap para deportes neutral y luego, después de un período de espera de 7 a 10 días, repitió el ejercicio usando un zapato maximalista.

«Nos sorprendieron estos resultados», aseguró Christine Pollard, profesora de kinesiología y encargada del estudio: «Pensamos que resultaría siendo el efecto contrario, que el aumento de la amortiguación reduciría la tasa de carga de la fuerza de reacción del impacto y del suelo vertical. Por lo que sospechamos que la gran cantidad de amortiguación de sus suelas hiciera que los corredores confíen más en el zapato para mitigar los efectos del contacto. Pero los resultados fueron los contrarios al encontrar lesiones en más de uno de los voluntarios».

Pero ¿Cómo elegir las zapatillas para correr?

Elegir las zapatillas correctas depende de muchos factores que varían dependiendo del tipo de disciplina que se desee practicar, la forma de colocar los pies, altura, peso, duración de la carrera, firmeza al caminar, el tipo de suelo y las condiciones climáticas del terreno. Todo esto mezclado hace que elegir el calzado correcto sea una verdadera lucha, ya que cada tipo de zapato debe ir enfocado a atender una necesidad del consumidor, por lo que muchas veces no estamos seguros de cuál es la mejor elección entre tanta cantidad de opciones.

Zapatos maximalistas

Las zapatillas maximalistas son las que cuentan con una suela bastante gruesa (rondan los 30 milímetros en la zona del talón), un drop inferior a 10 milímetros y cierta ligereza. Su propuesta es ofrecer lo mejor de las zapatillas minimalistas (pisada más eficiente, de ahí su drop inferior al más habitual) y convencionales (abundante amortiguación).

Unas buenas zapatillas deportivas son esenciales para asegurar que se mantenga una postura correcta durante la actividad deportiva y para alcanzar el nivel más alto de rendimiento. Los expertos aseguran que las zapatillas para los que salen a correr al aire libre deben centrarse en proporcionar comodidad a la forma del pie y asegurar el más alto nivel de amortiguación contra el suelo.

Aunque el mercado actual ofrece buenos productos para correr y una amplia selección, el uso de este tipo de zapatillas ha dado lugar a una mayor probabilidad de lesiones como la fascitis plantar y las fracturas por estrés tibial.

La fascia plantar es el tejido fibroso grueso que va desde el talón hasta la base de los dedos del pie, y cuando es sometida a esfuerzos excesivos puede resultar muy lastimada, causando una intensa inflamación de la zona y de todo el tejido.

En cambio, el síndrome de estrés tibial es el dolor en la espinilla que ocurre detrás de la tibia cuando los corredores transcurren largas distancias generando demasiada carga sobre el hueso y los tejidos adyacentes, terminando en ardor e hinchazón en la parte inferior de la pierna.