Sangre en las heces: Las causas y los síntomas

Sangre en las heces: Las causas y los síntomas. Cuándo preocuparse y todas las pruebas que se realizarán para descartar patógenos importantes.

La presencia de sangre en las heces puede indicar daño a la integridad de los vasos sanguíneos en un área específica del colon, pero no es la única causa que debe sospecharse. Diversas enfermedades infecciosas pueden desencadenar este síntoma. Sin olvidar los tumores, tanto benignos como malignos. La razón también podría estar relacionada con la comida que una persona ha consumido el día anterior. Por ejemplo, la fruta verde o roja puede dar un color diferente a las heces. En ese caso, no debe preocuparse en absoluto: en la mayoría de los casos, es un síntoma que pasará por sí solo.

Sangre en las heces: Las causas y los síntomas

Las causas del sangrado y la presencia de sangre en las heces son diferentes. El sangrado puede manifestarse débilmente o alcanzar concentraciones abundantes. Mucho depende de la edad de la persona y su estilo de vida. Si el sangrado no ocurre en la mucosa rectal sino en otras partes del intestino, la sangre adquiere un color marrón oscuro o negro.

Las razones para la aparición de estas secreciones también son diferentes. Por ejemplo, este síntoma ocurre durante una enfermedad llamada colitis ulcerosa. En este caso, hay tiras de sangre en las heces líquidas y sólidas.

El sangrado excesivo puede ser un signo de colitis isquémica o diverticulosis del recto. Si hay algo de sangre esporádica y no se mezcla con las heces, tal vez estamos lidiando con una sobredistensión normal o una pequeña ruptura de los capilares del ano debido a las heces demasiado grandes y / o duras. En este caso, no es necesaria una visita al médico: el tratamiento se realiza de forma espontánea. Sin embargo, existe el peligro de la llamada sangre oculta, que puede afectar el tracto gastrointestinal. En este caso, la enfermedad es probablemente una úlcera duodenal o una úlcera de estómago. Ante la menor sospecha de estas enfermedades, es necesario pasar inmediatamente a un chequeo.

Dependiendo de la cantidad de sangre, la consistencia, cómo se encuentra en las heces y, por supuesto, también en su color, es posible identificar una condición patológica única, dando a los pacientes la oportunidad de curarse.

Sangre en las heces: diagnóstico

La radiografía gastrointestinal, la colonoscopia y la ecografía del colon se utilizan para aclarar el diagnóstico prescrito. Para examinar las partes superiores del sistema digestivo es necesario contactar a un gastroenterólogo. El especialista entrevistará al paciente para quejas, sentirá el abdomen en la protección del intestino delgado y el estómago. Además, el médico puede recetar pruebas como: electrocardiograma; examen de ultrasonido del intestino delgado y el estómago.

Entre otros análisis:

  • el análisis de las heces en los huevos de helmintos;
  • análisis de sangre oculta en heces;
  • examen rectal en las divisiones inferiores;
  • examen del ano con un proctólogo;
  • La sigmoidoscopia

El tratamiento

Dado que la causa de la sangre en las heces puede estar representada por varias enfermedades, es imposible identificar una sola dirección de tratamiento.

Lo más importante es no dejar nada al azar, consultar a un médico de inmediato y hacer un análisis microbiológico de las heces, lo que ayudará a establecer exactamente el diagnóstico correcto. Después de un análisis exhaustivo de la situación, se realiza un diagnóstico y luego se trata la enfermedad subyacente, lo que causó su aparición. Durante el tratamiento, se recomienda excluir los productos que pueden dañar mecánica o químicamente el tracto gastrointestinal.

A veces, los médicos prescriben una dieta especial: sirve para restaurar la integridad de las membranas mucosas. En algunos casos, incluso se prescribe una higiene anal cuidadosa (y continua), útil para reducir la carga bacteriana potencialmente dañina. Los medicamentos antibióticos se recetan para prevenir infecciones y los procedimientos quirúrgicos son una de las soluciones más extremas: el bisturí se usa solo en casos de laceraciones muy graves.