¿Se consume más calorías al correr o al caminar?

El consumo diario de calorías está muy influenciado por la cantidad de ejercicio que realiza cada persona. Cada actividad se caracteriza por un gasto energético preciso sobre el que actúan factores individuales como la edad, el sexo, el peso y sobre todo la masa magra.

Correr es una de las actividades que más calorías quema. Pero ¿Qué hay de caminar? ¿Puedes perder peso mientras caminas? ¡Comparemos las dos actividades!

Caminar y correr tienen diferencias fundamentales más allá del consumo calórico, lo cual veremos que también nos reserva algunas sorpresas.

La diferencia entre caminar y correr

Todo parte de la enorme diferencia entre los dos modelos biomecánicos de locomoción: en el caminar siempre hay un contacto con el suelo de un pie mientras que en el correr hay una pérdida de contacto, con la fase de vuelo. El caminar se asemeja al avance, rodando, de un cubo mientras que el correr con el rebote de una pelota.

Al correr se produce, por tanto, una recuperación de la energía elástica (el rebote) que disminuye su coste en proporción a la velocidad, con un fenómeno casi mágico y poco intuitivo.

Correr 15 minutos quema más calorías que caminar durante el mismo tiempo. ¿Pero qué pasa si en lugar de centrarnos en la duración, nos centramos en la distancia?

Quemas las mismas calorías al correr

Mientras que, como parece lógico, caminar por un determinado trayecto consume más calorías cuanto más rápido se recorre, por el mismo trayecto consume la misma cantidad de calorías a cualquier velocidad que se corra.

Entonces, correr 1 km significa más calorías quemadas por minuto, pero menos minutos en movimiento. Caminar 1 km son menos calorías quemadas por minuto, pero más minutos en movimiento.

Por lo tanto, si estoy interesado en consumir tantas calorías como sea posible mientras camino 6 kilómetros tengo que tratar de caminar a velocidades más altas, mientras que si corro la velocidad no cambiará las calorías consumidas en ese tramo.

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Caminar rápido

Pero si se camina a una velocidad cada vez mayor se puede dar cuenta de que a una cierta velocidad (alrededor de 7km/h) instintivamente corre. Esto sucede porque más allá de esa velocidad el cuerpo, que siempre está tratando de salvarse a sí mismo, sabe que el costo energético de correr se vuelve más bajo que el de caminar.

De ello se deduce que, si quiere consumir la mayor cantidad de calorías posible, con la misma velocidad entre 4 y 7,5-8km/h, tendría que correr para alcanzar velocidades en las que pueda caminar y caminar para alcanzar velocidades en las que tenga que correr.

Los músculos y los huesos

Otra diferencia muy importante es el efecto sobre los músculos, los huesos y el sistema cardiovascular. En cuanto a los músculos, correr es, después de un cierto período de inactividad, más microtraumatizante por lo que dará más fácilmente dolor muscular la mañana siguiente.

En los huesos, correr tiene un efecto más beneficioso, ayuda a fortalecerlos gracias a un maravilloso fenómeno piezoeléctrico.

En el aparato cardivascular, correr, siendo capaz de permitir mayores poderes metabólicos, dará, a velocidades mayores que las de la marcha, mayores estímulos.

Volviendo al gasto de energía, hay otros factores que afectan a la cantidad de calorías quemadas en ambas actividades, como la edad, el peso, el nivel de actividad, el ritmo e incluso la superficie, pero cuando se comparan las calorías quemadas en la misma distancia la diferencia es la velocidad.

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