Se descubre que el coronavirus provoca anomalías oculares potencialmente peligrosas

Un estudio reciente llevado a cabo por un equipo de investigación francés y publicado en la revista Radiology ha encontrado que algunos pacientes que lograron vencer al contagio por coronavirus presentaron anomalías oculares tiempo después de la recuperación.

Mientras el proceso de vacunación sigue expandiéndose por todo el mundo, este estudio publicado en Radiology (Una de las revistas médicas más premiadas de la actualidad) encontró un nuevo posible efecto secundario al estudiar los datos de pacientes que padecieron Covid-19 entre el 4 de marzo y el 1 de mayo de 2020 de 16 hospitales de todo el país.

Al poner bajo estudio estos datos, los expertos descubrieron que al menos 9 de 129 pacientes analizados presentaron nódulos en la región macular de la parte posterior del ojo después de haberse recuperado de los efectos principales del virus. Los científicos llegaron a la conclusión de que se trata de un 7% de la totalidad de los casos y anunciaron que podría tratarse de un efecto secundario del coronavirus que no se había señalado hasta la fecha.

El Dr. Augustin Lecler, profesor asociado de la Universidad de París y director de la investigación, explica en la publicación: «Mientras estudiábamos los resultados, descubrimos que algunas personas afectadas presentaron nódulos detrás de sus ojos. Esta es la primera ocasión en que se descubre utilizando la resonancia magnética, y, de hecho, es posible encontrar este tipo de casos con cierta facilidad empleando este tipo de alternativas tecnológicas».

Hasta el momento, los expertos aún no han podido llegar a la causa de la formación de estos pequeños nódulos en la zona ocular, pero, en el estudio se señala que la posición prona de los pacientes intubados en unidades de cuidados intensivos puede ser una de las causas y se observó que también pueden ser potenciados por la infección causada por el virus sin este tipo de factores físicos.

Los encargados del estudio explicaron que 6 de los pacientes que presentaron estas anomalías oculares eran obesos, dos padecían de diabetes, otros dos presentaban problemas de hipertensión y otros 8 tuvieron que permanecer en la UCI durante semanas.
Cabe resaltar que este estudio pasó por varias limitaciones, desde la falta de un grupo de control, hasta la falta de muestras de pruebas diagnósticas para el SARS-CoV-2 en los ojos y todas las partes relacionadas.

Teniendo en cuenta estas limitaciones, los científicos confirmaron que se puede poner en duda la causalidad directa del virus con los hallazgos realizados y que es necesario poner en marcha más estudios con grupos mayores de voluntarios y los recursos necesarios para confirmar este primer descubrimiento.