Seis cosas que debes hacer apenas te despiertes para empezar con la carga correcta

Cosas que debes hacer apenas te despiertes: Empezar con la carga correcta da al día un nuevo impulso: aquí hay algunos consejos básicos para despertar con el pie derecho.

Qué hacer antes de las 8:00 a.m.

La mañana tiene oro en la boca: no es sólo un dicho o, para los cinéfilos – una cita de la película «El Resplandor» – sino que es un proverbio que tiene una base de verdad.

De hecho, hay cosas que, si se hacen temprano en la mañana, predisponen a enfrentar el día con la carga correcta, la positividad y la calma y te hacen sentir mejor físicamente:

  • meditar;
  • un desayuno equilibrado, con al menos 30 gramos de proteína;
  • una ducha fría (aunque puede no ser tan agradable en invierno);
  • un poco de ejercicio para activar tu metabolismo;
  • una bonita sonrisa en el espejo.

Si el buen día se ve desde la mañana, lo que hacemos al despertar tiene el poder de influir en nuestro día.

¿Qué podemos hacer para empezar un nuevo día de la mejor manera posible?

Hay conductas y hábitos que, según la ciencia y diversos estudios, implementados antes de las 8 de la mañana, pueden aumentar los beneficios para el cuerpo y nuestra salud.

Estas son cosas simples, algunas de ellas pueden ser ya parte de su rutina diaria, y todos podemos ponerlas en práctica sin demasiados sacrificios. Así que esto es lo que deberías hacer en cuanto suene el despertador:

  1. Meditar

Después de un sueño regular y reparador (al menos 7 horas), la meditación es esencial para orientarse hacia la positividad. En lo que te concentras se expande, por dentro y por fuera. Tómese tan sólo cinco minutos cuando se despierte: siéntese, cierre los ojos y respire profundamente.

La meditación te ayuda a desarrollar un sentimiento de gratitud por todo lo que tienes y, a su vez, la gratitud atraerá la positividad y la bondad porque es contagiosa.

No en vano se la ha llamado la madre de todas las virtudes. Si empiezas cada día con una actitud de gratitud y claridad, atraerás lo mejor que el mundo tiene para ofrecer y evitarás distracciones innecesarias.

  1. Beber agua caliente y limón

Un vaso de agua tibia y limón es un buen hábito para tomar por la mañana, cuando se está en ayunas para disfrutar de los beneficios que esta simple bebida puede dar a nuestro cuerpo.

¿Cuáles son sus propiedades beneficiosas? Aumenta la respuesta inmunológica, tonifica todo el cuerpo (desde el corazón hasta las venas y el sistema nervioso), estimula la diuresis, frena los procesos degenerativos de las articulaciones, remineraliza, alcaliniza y promueve las secreciones gastrohepáticas.

Sin embargo, no basta con tomar un vaso de agua y exprimir un poco de limón en él, hay reglas a seguir: estar en ayunas, el agua debe estar tibia, se necesita el jugo de un limón entero exprimido en el momento y la bebida debe ser tomada inmediatamente.

Después de una noche de sueño, al despertar, el cuerpo está en ayunas y ha consumido una buena parte de la energía dada por la glucosa que circula en la sangre (la que se deriva de la cena de la noche anterior) y los suministros de glucógeno en el hígado son generalmente menores.

  1. Hacer actividad física

En estas condiciones el metabolismo tiende a promover un mayor uso de la grasa, por eso tan pronto como te despiertas es el mejor momento para dedicarte a los deportes aeróbicos (los que queman la grasa).

Entrenar temprano por la mañana también aumenta tu metabolismo, y cuando termines puedes darte un desayuno justo y equilibrado.

  1. Tomar una ducha fría

La inmersión en agua fría ayuda mucho al bienestar físico y mental. Cuando se practica regularmente, produce cambios duraderos en los sistemas inmunológico, linfático, circulatorio y digestivo, y también puede estimular el metabolismo.

Una investigación realizada en 2007 descubrió que las duchas frías frecuentes pueden ayudar a tratar los síntomas de la depresión. Esto se debe a que el agua fría activa la producción de neuroquímicos que aumentan el humor y te hacen feliz.

Por supuesto, especialmente en invierno, la idea no es tentadora, pero ahora que nos acercamos al verano, no tendrás estos problemas y podrás, sin demasiados sacrificios o sufrimientos, darte una ducha fría por la mañana.

Después de ducharse, debe secarse cuidadosamente frotando la piel con una toalla de felpa suave. Entonces es el momento de aplicar una crema reafirmante, reductora, elastizante o simplemente hidratante por todo el cuerpo.

La crema facial se aplica al final, después del suero y con movimientos dirigidos, útil para reactivar la microcirculación, aumentar la luminosidad y combatir la relajación de la piel.

  1. Sonreír

Aunque estés solo, párate frente al espejo y sonríe. Puede sonar estúpido, pero según los investigadores de la Universidad de Montpellier, además de hacer que afrontes el día positivamente, también te hará un mejor líder.

No sólo eso, los que sonríen rejuvenecen su rostro por lo menos 3 años y pueden ver su esperanza de vida extendida en 7 años. Sonreír, en resumen, es una garantía real para sentirse siempre joven.

¿Y si una simple sonrisa diera lugar a una buena carcajada? Mejor aún, la risa es buena para ti. Esto se confirma por los numerosos beneficios del Yoga de la Risa.

  1. Toma un desayuno saludable con proteínas

Donald Layman, profesor de nutrición de la Universidad de Illinois, recomienda comer al menos 30 gramos de proteínas en el desayuno. De la misma manera, Tim Ferriss, en su libro «4 horas a la semana para tu cuerpo», también recomienda 30 gramos de proteína 30 minutos después de despertarse.

Los alimentos ricos en proteínas sacian más tiempo que otros alimentos porque tardan más en ser digeridos por el estómago. Además, las proteínas mantienen constantes los niveles de azúcar en la sangre, lo que evita los ataques de hambre.

Comer proteínas en el desayuno reduce el deseo de carbohidratos refinados, que son precisamente los tipos de carbohidratos que te hacen engordar (pan blanco, croissants, galletas).

Tim hace cuatro recomendaciones para proporcionar la cantidad adecuada de proteínas por la mañana:

  • Al menos el 40% de las calorías de tu desayuno deben provenir de las proteínas;
  • Puedes alcanzar ese porcentaje comiendo 2 o 3 huevos enteros (cada huevo tiene unos 6 gramos de proteína);
  • Si no te gustan los huevos, come pavo ahumado, tocino orgánico, salchichas o queso fresco;
  • O preparar un batido de proteínas.