Síndrome de retorno: consejos para combatir el trastorno después de las vacaciones

Síndrome de retorno: consejos para combatir el trastorno después de las vacaciones. Cuando regrese al trabajo después de las vacaciones de verano, puede seguir algunas reglas de comportamiento que pueden ayudarlo a hacer que el regreso a la rutina sea menos traumático.

Ya sea que las vacaciones hayan sido relajantes y regeneradoras o no o si descanso por mucho tiempo o por poco, el regreso de las vacaciones es traumático para la mayoría de las personas.

Según algunos estudios, al menos dos de cada tres personas padecen el llamado «síndrome de retorno», que implica dolores de cabeza, dificultad para concentrarse, pérdida de entusiasmo, irritabilidad, dolor muscular, sudoración excesiva e incluso taquicardia.

Por esta razón, aquí hay algunas reglas que se pueden seguir para reducir los efectos negativos de volver al trabajo.

Regreso gradual:

Siempre es mejor dejar uno o dos días de vacaciones para pasar en la ciudad y regresar a la rutina sin tener que ir a trabajar. Una vez de nuevo frente al escritorio, es preferible elaborar una lista de urgencias y no dejarse abrumar por los compromisos.

Vacaciones:

Para combatir el síndrome de retorno, es mejor no olvidar las vacaciones, sino usar fotos y videos para recuperar y saborear recuerdos y sentirse incluso por unos momentos lejos de la vida cotidiana.

Objetivos:

Imposible recuperar todo el trabajo no realizado o incluso pensar en poder eliminar los kilos tomados durante el descanso. Proceda paso a paso, estableciéndose metas razonables.

Autocuidado:

Intente, incluso durante los días laborables, tener tiempo para comer tranquilamente, dar un paseo relajante al aire libre o leer un buen libro. Encontrar tiempo para estas cosas ayuda a mantener los beneficios de las vacaciones de verano por más tiempo.

Ritmo:

Debemos volver a dormir la cantidad correcta de horas por noche (6-7) y acostarnos casi siempre a la misma hora. Lo mismo ocurre con las comidas: las comidas y el sueño sincronizan el cuerpo y lo ayudan a volver a la rutina.

Movimiento:

La actividad física es esencial para combatir la fatiga, la irritabilidad y el mal humor típico de regresar de vacaciones. Una vez más, todo debe ser gradual, más que suficiente tres veces por semana.

Desayuno:

Cuando está en un período de agotamiento, no hay nada mejor que comenzar el día con energía, es decir, con un desayuno abundante. Nunca debe faltar la leche y el yogur porque le dan al cuerpo fosfolípidos útiles para poder comenzar las funciones cognitivas de la mejor manera y combatir las caídas de concentración.

Agua:

Para garantizar un flujo sanguíneo correcto a los tejidos y permitir que los antioxidantes lleguen a todas las células, es necesario tener una hidratación correcta.

Dieta:

Si te dejaste llevar por el verano, es bueno recuperar una dieta saludable. Las frutas y verduras frescas de temporada van muy bien, es preferible comer cinco comidas al día, pero vigile las calorías.

Tráfico:

Estar en la cola durante horas es malo (el nivel de smog cuando estamos dentro de la cabina del automóvil aumenta en un 40%). Es mejor cerrar las ventanas y, si no hay demasiado calor, también deje el aire acondicionado para reducir la cantidad de contaminación.

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