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¿Qué son los sueños y por qué soñamos?

Los sueños son experiencias fascinantes que ocurren mientras dormimos. Son historias e imágenes que nuestra mente crea y que pueden ser entretenidas, divertidas, románticas, inquietantes, atemorizantes y, a veces, muy extrañas. Los sueños han sido objeto de misterio y fascinación para científicos y psicólogos, quienes han intentado descubrir por qué soñamos, cuál es la causa de los sueños, si podemos controlarlos y cuál es su significado.

Teorías sobre los sueños

Existen varias teorías que intentan explicar por qué soñamos. Algunas de estas teorías sugieren que los sueños representan nuestros deseos y anhelos inconscientes. Otras teorías plantean que los sueños interpretan señales aleatorias del cerebro y el cuerpo durante el sueño, mientras que otras teorías afirman que los sueños funcionan como una forma de psicoterapia o que consolidan y procesan la información que recopilamos durante el día.

Funciones de los sueños

Gracias a la evidencia y las nuevas metodologías de investigación, los investigadores han especulado sobre las funciones que cumplen los sueños. Algunas de estas funciones incluyen el reprocesamiento de la memoria fuera de línea, donde el cerebro consolida las tareas de aprendizaje y memoria, así como la preparación para posibles amenazas futuras.

Se cree que los sueños también funcionan como una simulación cognitiva de experiencias de la vida real y ayudan a desarrollar capacidades cognitivas. Además, los sueños pueden reflejar la función mental del inconsciente de manera psicoanalítica y ser un espacio psicológico donde el ego soñador reúne nociones abrumadoras, contradictorias o sumamente complejas para satisfacer la necesidad de equilibrio y balance psicológico.

Fases del sueño

Para comprender mejor los sueños, es importante conocer las fases del sueño. Los sueños ocurren principalmente durante la fase conocida como sueño REM (movimiento ocular rápido), aunque también pueden ocurrir durante el sueño NREM (sin movimiento ocular rápido). El sueño se divide en cinco fases:

Fase 1: Esta es la fase de sueño ligero, donde experimentamos un movimiento lento de los ojos y una reducción en la actividad muscular. Constituye aproximadamente del 4% al 5% del sueño total.

Fase 2: En esta fase, el movimiento de los ojos se detiene y las ondas cerebrales se vuelven más lentas. También se producen ráfagas ocasionales de ondas rápidas llamadas husos del sueño. Esta fase representa aproximadamente del 45% al 55% del sueño total.

Fase 3: En esta etapa, comienzan a aparecer ondas cerebrales extremadamente lentas llamadas ondas delta. Estas ondas se intercalan con ondas más pequeñas y rápidas. Esta fase ocupa aproximadamente del 4% al 6% del sueño total.

Fase 4: Durante esta fase, el cerebro produce principalmente ondas delta. Es difícil despertar a alguien durante las etapas 3 y 4, que juntas se conocen como «sueño profundo». Esta fase representa aproximadamente del 12% al 15% del sueño total.

Fase 5: Esta etapa se llama movimiento ocular rápido (REM) y es cuando ocurren la mayoría de los sueños vívidos. Durante el sueño REM, la respiración se vuelve más rápida, irregular y superficial, los ojos se mueven rápidamente en varias direcciones y los músculos de las extremidades se paralizan temporalmente. Esta fase ocupa aproximadamente del 20% al 25% del sueño total.

La relación entre el sueño y los sueños

La posible causa de los sueños está relacionada con la fase de sueño REM. Durante el sueño REM, se produce una mayor actividad cerebral y se experimenta una mayor actividad neuronal en áreas como la amígdala, que está asociada con las emociones. Se cree que el sueño REM juega un papel importante en el procesamiento de experiencias emocionales y en la consolidación de la memoria emocional.

La importancia de los sueños para nuestra salud emocional y mental

Aunque aún hay mucho que no comprendemos sobre los sueños, su papel en nuestra salud emocional y mental es indudable. Los sueños pueden proporcionar un mecanismo para simular el mundo real y resolver problemas basados en estrategias de afrontamiento emocional. Además, se ha demostrado que el sueño REM ayuda a reducir el impacto emocional de experiencias negativas y contribuye a la consolidación de la memoria emocional. Dormir adecuadamente es esencial para nuestro bienestar emocional y mental, ya que durante el sueño nuestro cerebro realiza funciones reparadoras y procesa información importante.

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Veronica Pereira