Surimi: 5 buenas razones para no comerlo

El surimi, un “alimento” que por su nombre suena muy exótico y elegante, es en realidad una mezcla de residuos creado por la industria alimentaria para enriquecer su oferta y explotar al máximo los restos de otros alimentos. Bajo el nombre de surimi, se dice que es un alimento que contiene carne de cangrejo, pero es posible que ni siquiera sea eso lo que lo compone. El proceso de envasado de este producto es excesivamente largo e implica varias etapas de congelación, descongelación y cocción que son prueba de sus propiedades artificiales.

Según algunos medios de comunicación como el Daily Health Post, GreenMe y Foodcare, el surimi tiene una composición que es muy sospechosa, por lo que se debería tener cuidado con la frecuencia en la que lo consumimos, especialmente en lo que respecta a los posibles riesgos que pueda tener para la salud a mediano y largo plazo.

Por eso es importante conocer los motivos por lo que se desaconseja su consumo a menos de que sepamos exactamente de dónde procede y como ha sido preparado. Veamos 5 razones claves para evitar su consumo desmedido.

Es un falso alimento

Si se busca tener una dieta natural y saludable, el surimi debe ser evitado a toda costa. De hecho, aunque el surimi es vendido como un alimento elaborado con carne de cangrejo, muchas veces no es eso lo que contiene, y, aunque no lo creas, su sabor y color es obtenido gracias a la aplicación de saborizantes y colorantes artificiales.

Puede ser muy riesgoso para la salud

Como ya dijimos antes, muchas industrias de surimi usan desechos para preparar este “alimento”. Además, la adición de dióxido de azufre, aceite de semillas y vinagre de vino con ácido acético es un fraude oculto que puede llegar a ser muy dañino para la salud.

Desde el punto de vista nutricional, el surimi llega solamente a ser medianamente calórico, con 100 g de producto se obtienen unas 99 kcal, pero claro, estas características pueden variar dependiendo del fabricante. Además, es un alimento rico en proteínas y pobre en grasas debido a que su contenido de sal es demasiado alto, motivo por el que no se recomienda a personas hipertensas o con problemas renales.

Aditivos químicos en dosis muy altas

Los aditivos son colocados especialmente para mejorar su aspecto, sabor y sobre todo el tiempo en el que puede ser comido. El surimi es enriquecido antes de la congelación con sal, azúcar y polifosfatos. Después se agrega tintes para conseguir esos tonos rojos y anaranjados que caracterizan la superficie exterior, además de agregar ingredientes adicionales como fécula de patata, claras de huevo, grasas vegetales y aromas artificiales de cangrejo y langosta.

Se compone de residuos industriales

Es importante que sepas que la traducción del japonés al español para Surimi es «carne picada». Como su nombre indica, no se trata de un alimento de primera, ya que su elaboración industrial consiste en usar las partes de desecho del bacalao, la caballa y otros animales.

Por si fuera poco, la pulpa se hace empleando residuos industriales y los restos de la preparación de algunos otros alimentos y productos químicos de diversa índole. Por supuesto, la preparación del surimi varía de una industria a otra, pero no es motivo para confiarse ni un poco.

El precio de su consumo

Para tratarse de un falso alimento, el surimi tiene precios muy altos en el mercado. Si eres de los que les gusta comer mucho pescado, la mejor opción siempre va a ser el pescado auténtico y fresco. De hecho, se sabe que el surimi tiene solo un porcentaje de pescado de solo el 30% o el 40% según quien lo produzca, motivo por el que no se justifica su elevado precio.