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Trucos increíbles para madurar la fruta

Existen ciertos trucos que ayudarán a que tus frutos y verduras lleguen al punto perfecto para ser utilizados. Te los contamos a continuación.

Cuando compramos fruta, muy a menudo está sin madurar. La razón es obvia: sobre todo en las cadenas de supermercados, se tiende a poner a disposición de los consumidores los productos que no están maduros, para que, si no se compran el mismo día, no maduren demasiado rápido y se pudran.

A continuación, te vamos a explicar cómo conservar las frutas, haciendo que su maduración sea más sencilla incluso fuera del refrigerador, conservando los alimentos frescos y jugosos.

Maduración fuera de la nevera: ¿Cómo se hace?

La regla de oro para la fruta es que nunca debe almacenarse ni dejarse madurar en el frigorífico, excepto la fruta que ya ha alcanzado un estado de maduración avanzado, siempre que se consuma en las siguientes 24 horas. En todos los demás casos, debe evitarse la refrigeración artificial, ya que las bajas temperaturas tienden a no favorecer la correcta maduración de la fruta y a alterar su sabor.

La fruta prefiere la clásica temperatura ambiente de unos 20 °C, pero siempre evitando las fuentes de calor y la luz solar directa, por lo que es mejor utilizar los clásicos recipientes de almacenamiento o, en su defecto, servilletas, bolsas de papel o simples cestas de mimbre.

Las servilletas de lino y algodón son una de las soluciones más apropiadas para favorecer la maduración de la fruta. Deben colocarse en una zona amplia de la cocina o, en su defecto, en la despensa, procurando que cada fruta no esté demasiado cerca de las demás para que no se toquen y provoquen manchas o comprometan el estado óptimo de conservación.

En este caso no se debe cubrir la fruta, sino que es preferible incluir algunas manzanas, que son perfectas para promover la maduración gracias a su característica especial de liberar etileno, un gas totalmente inofensivo que actúa como una hormona vegetal capaz de acelerar la maduración sin provocar el marchitamiento.

Una buena alternativa a las servilletas son las bolsas de papel, las clásicas en las que se guarda el pan, en las que también se puede colocar la fruta que debe madurar. En este caso, también es útil incluir manzanas y plátanos, lo que facilitará este objetivo. Hay que recordar que, incluso en este caso, el tiempo necesario para que la fruta madure, si está especialmente verde, es de unos 5/7 días, un factor que hay que recordar cuando se va a hacer la compra. Incluso una pequeña cesta de mimbre puede ser el lugar adecuado para que la fruta madure más rápidamente: es importante elegir el tamaño adecuado, ni demasiado pequeño ni demasiado grande.

¿Cómo madurar la fruta no clasificada?

Los frutos no son todos iguales, de hecho, hay unos denominados frutos no climatéricos, siendo aquellos que no se maduran fuera de la planta de la que son cultivados. Cuando se compran en un estado inmaduro, en casa es inevitable que alcancen un punto de maduración en poco tiempo. Algunos ejemplos de estos alimentos son los cítricos, las cerezas, la piña y las granadas, por esa razón, es mejor estar atentos a la hora de comprar cualquiera de estas frutas, ya que muchas veces se eligen mal y se echan a perder, acabando por tener que recurrir al consumo forzado y no precisamente placentero.

¿Qué hacer con la fruta sobrante?

Si sobra fruta especialmente madura, siempre es importante no desperdiciarla y encontrarle un uso alternativo en lugar de utilizarla puramente. Se puede utilizar al menos de dos maneras: preparando sabrosas mermeladas, que suelen requerir fruta madura, o bien deliciosas tartas. Es una forma de no tirar nada y de utilizar la fruta de la forma más deliciosa posible.