Salud

Toxoplasmosis y embarazo: todo lo que necesita saber

Las que estén embarazadas – o las que lo han estado – habrán escuchado, al menos una vez, esta recomendación: «mantente alejada de los gatos». De hecho, es habitual asociar al felino doméstico con uno de los principales riesgos del embarazo, la toxoplasmosis, una de las enfermedades infecciosas más extendidas en el mundo (especialmente en aquellas zonas caracterizadas por malas condiciones de higiene y alimentación).

Desde ahora debes saber que no es necesario alejarse de los gatos, aunque es cierto que esta enfermedad tiene relación con este animal, pero no es correcto pensar que tener un gato de mascota es altamente peligroso para la salud de una mujer embarazada y de su feto.

¿Qué es la toxoplasmosis?

El Instituto Nacional de la Salud define a la toxoplasmosis como “una zoonosis producida por un microorganismo llamado Toxoplasma gondii, que realiza su ciclo vital únicamente dentro de las células y que actúa según el comportamiento del huésped”. Dicho de otra forma, la toxoplasmosis es una enfermedad infecciosa de los animales que puede transmitirse a los seres humanos por medio del contacto con el excremento del animal o la ingestión directa del microorganismo. Esta enfermedad es capaz de desarrollarse por completo en los gatos, lo que significa que en los felinos este parásito puede completar su ciclo vital y ser altamente nocivo para la salud. De hecho, en España nacen anualmente cerca de unos 350 bebés con síntomas de infección congénita por toxoplasma gondii, y en Europa, la cifra asciende a una media de 3000 casos.

 Síntomas relacionados con esta enfermedad.

La toxoplasmosis en adultos es una enfermedad leve que se presenta en la mayoría de los casos sin síntoma alguno, por lo que muchas veces los infectados no se dan cuenta de que tienen esta enfermedad, ya que los síntomas visibles son similares a los de la gripe: aumento de los ganglios linfáticos, dolor en las articulaciones, dolor de cabeza, de garganta y fatiga.

¿Qué riesgos existen en el embarazo?

Si una mujer llega a contraer toxoplasmosis, existe una posibilidad de que el parásito infecte al feto, lo que puede generar malformaciones, lesiones graves en el cerebro del niño, abortos e incluso la muerte. Según algunos expertos, la posibilidad de adquirir esta infección en los primeros 3 meses de embarazo es del 17% y los daños que puede causar son muy graves, ya que se centran en los órganos en formación del bebé.

La probabilidad de infectarse en los últimos meses es muy alta, aumenta del 65% al 90%, pero los daños que aparecen no son dañinos. Si el bebé llega a enfermar con toxoplasmosis, la madre debe tomar antibióticos, estos permiten al recién nacido nacer sin problemas.

¿Cómo se puede evitar adquirir esta enfermedad? ¿Qué se debe hacer?

Basta con seguir estas pequeñas y sencillas recomendaciones:

  • No consumas o manipules carnes crudas o embutidos que no se hayan madurado.
  • Lava bien las frutas y las verduras antes de consumirlas.
  • Mantén aseada tus manos, los espacios de la cocina y los utensilios que hayas usado para guardar o cortar carne cruda.
  • Evita a toda costa probar carne cuando la estén cocinando.
  • Usa guantes cuando vayas a realizar tareas en el jardín, ya que la superficie puede estar sucia con excremento de animales, además limpia bien tus manos antes de tocarte la cara.

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