Un estilo de vida saludable prolonga la vida de las personas enfermas

Un estilo de vida saludable ofrece años extra incluso a esas personas que ya sufren alguna enfermedad crónica, por lo que nunca es tarde para comprometerse con los buenos hábitos.

Aunque la aparición de varias enfermedades crónicas suele estar asociada con una menor esperanza de vida, algunos hábitos saludables tienen la capacidad de contrarrestar estos efectos negativos y brindar algunos años de vida extra incluso a quienes ya están pasando por algunos problemas. Los hábitos saludables en áreas como la nutrición, el deporte y el abandono de hábitos como el cigarrillo siempre se han asociado con un aumento en la esperanza de vida de hasta 7 años independiente de la presencia de alguna enfermedad crónicas como diabetes, obesidad o enfermedades cardiovasculares. Así lo confirma un estudio publicado recientemente en PLOS Medicine, el cual da un mensaje de esperanza para no darse por vencido y buscar llevar una vida más saludable, ya que los beneficios son válidos para todos, incluso más para los que ya padecen alguna enfermedad crónica.

Un estilo de vida saludable se encuentra asociado con una vida más larga porque aumenta la resistencia a padecer enfermedades crónicas y reduce la aparición de complicaciones mientras se padece una enfermedad de este tipo. Pero ¿Puede un estilo de vida saludable marcar una diferencia también en la esperanza de vida de quienes sufren enfermedades crónicas? Para los científicos de la Universidad de Leicester en Reino Unido los cuales son autores del estudio, la respuesta es un completo sí.

Hábitos a tener en cuenta para vivir más tiempo con un estilo de vida saludable.

El equipo encargado analizó los datos de 480.940 pacientes con una edad promedio de 58 años entre los años 2006 y 2010 de la base de datos del Biobanco del Reino Unido, con lo que se hizo un seguimiento de estos participantes hasta el año 2016. Los investigadores comprobaron la presencia de al menos 36 tipos de enfermedades crónicas entre los voluntarios y consideraron como multimorbilidad la presencia de dos o más enfermedades en un mismo paciente. Además del estudio de las enfermedades, también se estudió el estilo de vida del grupo, prestando atención a cuatro parámetros: la cantidad de actividad física, presencia del consumo de cigarrillo, la calidad de la dieta y la cantidad de consumo de alcohol.

Los hombres que dijeron llevar un estilo de vida saludable sin pruebas vivieron en promedio 5 años más, y los casos en los que se les pudo observar su estilo de vida muy saludable hasta 6 años más. Para el caso de las mujeres, los años ganados fueron de 6 y 7 años respectivamente a pesar de la presencia de dos o más enfermedades crónicas.

El mejor consejo: deje de fumar.

De todos los factores de riesgo capaces de reducir la esperanza de la vida, el estudio señala al tabaquismo de ser el más poderoso, ya que las personas que fumaban a los 45 años de edad tenían una esperanza de vida de 5 o 6 años menos que los no fumadores de la misma edad. «Hemos encontrado que un estilo de vida saludable, en especial con ausencia del tabaco, puede aumentar la esperanza de vida hasta 7 años. Nuestro estudio tiene importantes aportes para la salud pública y busca que se hagan más estudios en el área para apoyar lo que hemos encontrado», comenta Yogini Chudasama, uno de los autores, y finaliza diciendo: «Además, esperamos haber dado motivos suficientes para darse cuenta de que nunca es demasiado tarde para hacer cambios por la vida y tener más tiempo con las personas que amamos».