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Una mujer despierta en la morgue tras llevar 11 horas «sin vida»

Se trata de Janina Kolkiewicz, una mujer polaca residente en Varsovia de 91 años que fue declarada muerta por una médica local. Todo parece estar normal hasta aquí, pero resulta que la anciana «volvió a la vida» después de pasar 11 horas en la morgue. La mujer despertó quejándose del frío que estaba pasando y del hambre que tenía.

La doctora encargada del caso se llama Wieslawa Cyz, quien se acercó la casa de la anciana después de que la nieta de la mujer la llamara y notara que su abuela ya no respiraba. Siendo la responsable de certificar el fallecimiento de Janina Kolkiewicz, aseguró que se encontraba «totalmente convencida» de que la mujer había fallecido al momento de la revisión.

Después de varias horas y ya en la morgue, los trabajadores del lugar notaron movimientos extraños en la bolsa donde el cuerpo de la mujer había sido colocado dentro de la cámara frigorífica. Cuando fueron a comprobar el estado del cuerpo debido a los movimientos, resulta que la anciana despertó y comenzó a quejarse de que tenía frío y hambre once horas después de haberla declarado muerta ya con su acta de defunción redactada y entregada. Ante la increíble sorpresa y el miedo de los encargados, la anciana fue enviada a casa para calentarse y se notificó a las autoridades de lo sucedido, por lo que el caso se encuentra bajo investigación legal.

La doctora Wieslawa en una entrevista con un medio local que cubría la noticia dijo: «Estoy segura de que no había pulso y tampoco había señales de respiración ni tampoco ritmo cardíaco. Sus ojos estaban muy abiertos, pero no eran sensibles a la luz», además, confesó sentirse muy avergonzada por haber expedido el certificado de defunción de una paciente que aún se encontraba con vida.

Por otra parte, la nieta encargada de Kolkiewicz, llamada Bogumila Kolkiewicz, explicó en una entrevista con la cadena de televisión TVP que su abuela no tiene ningún recuerdo de lo sucedió, ya que sufre demencia senil debido a su edad.

Ahora, la mujer de 91 años se encuentra en su casa en muy buen estado de salud. Asegura y bromea con que «regresó de la muerte con frío, mucho apetito y ganas de un té caliente» por lo que se cree que no es totalmente consciente de todo lo que ha sucedido y de lo cerca que estuvo de terminar en una tumba.

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