Los vuelos después del coronavirus serán más caros: podrían costar el doble 

Volar cuando pase la pandemia por el virus podría significar pagar el doble, según la IATA, la principal asociación internacional de compañías aéreas, esto pasaría si se tendría que respetar la distancia entre los asientos.

Volar podría costar al menos un 50% más el año que viene e incluso un 102% más para los vuelos de larga distancia. Desde hace semanas, hemos estado hablando de cuál será el destino de las aerolíneas y cómo serán los vuelos cuando se pueda volver a viajar. La suposición de que los vuelos aéreos ya no serán de bajo costo en todo caso se está convirtiendo en una realidad, y es probable que si los transportistas se ven obligados a quitar el asiento central para mantener el distanciamiento social esto suceda.

Posibles aumentos de precio de los vuelos aéreos

Según la IATA, las estimaciones hablan de un aumento del doble de los precios de los vuelos operados por aeronaves regionales y todo ello podría tener un efecto negativo en las líneas aéreas que ya están en crisis, con el riesgo de una desaceleración para la recuperación. Las aerolíneas también tendrían que volar con pérdidas, ya que no tendrían los ingresos para cubrir sus gastos de operación.

El mercado de las aerolíneas está en cero por el momento, las reservas en Europa y los EE.UU. son prácticamente nulas, e incluso en China, donde la emergencia parece haberse superado, todavía hay una caída del 67% en las reservas de las aerolíneas, lo que significa que la gente se muestra reacia a volar y tal vez lo haga en los próximos meses. En España se espera que se respete la distancia de un metro para volar, y esto para las aerolíneas significaría dejar el asiento vacío en el medio.

Primero la gota y luego la sangría

Según Brian Pearce, economista jefe de la IATA, cuando los vuelos vuelvan a estar operativos es fácil imaginar una caída significativa de los precios de los vuelos de corta y media distancia, que se utilizarán para volver a arrancar, pero a largo plazo, el distanciamiento social provocará un aumento de las tarifas aéreas, de lo contrario las compañías no podrán asumir los costes.

En un Airbus clásico utilizado por las aerolíneas de bajo coste el distanciamiento social, dijo Pearce, reduciría los asientos en un 67% y considerando que las aerolíneas no pueden llenar todos los asientos «la tasa máxima de ocupación debería estar alrededor del 62%».

En esencia, la diferencia se cobraría entonces a los pasajeros y no es difícil imaginar, a modo de ejemplo, como informa Pearce, que un billete podría aumentar en un 50% para los vuelos de media distancia y alcanzar picos mucho más altos para los vuelos de larga distancia.

También puedes leer: Coronavirus: Resuelto el misterio de los casos de pacientes recuperados que han vuelto a dar positivo 

 

 

 

Fuente: Investireoggi.it