Salud

¿Por qué roncamos?

Se trata de un problema mucho más común entre los hombres y las personas que sufren de sobrepeso. Investigaciones aseguran que empeora con la edad y no se debe subestimar su alcance, ya que puede tratarse de un caso de obstrucción de las vías respiratorias.

Los ronquidos son un problema, y no hablamos solo de tener que lidiar con el roncador, sino también de la salud de la persona que está roncando. De hecho, si el roncador es crónico, puede ser un síntoma que señala un caso de obstrucción de las vías respiratorias.

¿Cuáles son las causas de los ronquidos?

La causa principal de los ronquidos durante el descanso es la reducción del espacio aéreo a nivel de los tejidos blandos de la faringe, el cual vibra durante el paso del aire. Esta reducción del espacio respiratorio puede ser desencadenada por varios motivos: un aumento de la masa a nivel de los tejidos blandos del primer tracto aerodigestivo, el paso de la edad o el sobrepeso.

Otros factores anatómicos que están relacionados con el espacio respiratorio son la hipertrofia de las amígdalas y la base lingual o las anomalías maxilofaciales (paladar estrecho, mandíbula poco desarrollada),

Muchos no lo saben, pero existe una ligera correlación entre los ronquidos y la estenosis nasal: cuando se tiene la nariz tapada, se tiende a respirar con la boca abierta y es más probable que los ronquidos hagan su aparición. Sin embargo, para los expertos, los problemas respiratorios nasales no son la causa de los ronquidos. Muchas personas no roncan habitualmente, sino solo cuando tienen frío o pasan por un periodo de muchas angustias o estrés.

Roncar: ¿Cuáles son las consecuencias para la salud?

En el caso de los ronquidos simples, las investigaciones no han señalado consecuencias particulares sobre la salud de la persona que ronca, aparte de las molestias que puede causar a la pareja, que no podrá dormir cómodamente. Pero si el ronquido altera la estructura del sueño, provocando microdespertares y pérdida de la calidad del descanso, estamos ante un ronquido patológico.

A menudo, las personas que padecen ronquidos patológicos también pasan por la apnea del sueño (pausas en la respiración que pueden durar hasta varios segundos), esta se produce porque las estructuras faríngeas y linguales, debido a una reducción del tono muscular durante el sueño, no se limitan a vibrar como lo hacen durante los ronquidos, sino que se colapsan por completo, impidiendo totalmente el paso del aire.

Para estos casos es importante diagnosticar y tratar las apneas, ya que tienen un fuerte impacto en la salud general del paciente.

Afortunadamente, la apnea del sueño puede diagnosticarse, controlarse y tratarse: se emplea un dispositivo de ventilación a presión positiva que es no invasivo y se conecta a una mascarilla (nasal, bucal o de boca) que se lleva cuando se va a dormir. Con este dispositivo la persona deja de tener apnea y también deja de roncar. También están, como alternativa a la CPAP, las terapias quirúrgicas, las cuales con los últimos avances se han vuelto menos invasivas y muy personalizadas.

¿Qué pruebas se pueden hacer para diagnosticar estos casos?

Los ronquidos suelen «descubrirse» por la sensación de incomodidad de la pareja o porque uno los nota debido a la interrupción del sueño. Sin embargo, existe un examen para evaluar el alcance de los ronquidos y la gravedad de la apnea del sueño, llamado polisomnografía.

Durante este examen se registran una serie de parámetros, especialmente respiratorios: los ruidos, la posición durante el sueño y el tipo de respiración (oral o nasal). Además, se mide el número, la duración y la profundidad de las apneas en compañía de los niveles de oxigenación de la sangre. Si se interpreta la polisomnografía correctamente, puede ofrecer una evaluación objetiva de la gravedad del problema.

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