Cocina y recetas

9 errores en la cocina que arruinan la bondad de los alimentos

Si llevas años preparando la comida de la misma manera, seguramente quieras leer esto, ya que puede ser un buen momento para incorporar estos pequeños cambios en tus hábitos culinarios con el fin de conservar mejor nutrientes.

¿Cómo deberías empezar?

¿Siempre hierves las setas? Muchos afirman que esta es la mejor forma de prepararlos, pero recientemente se ha demostrado que existen mejores alternativas para conservar sus nutrientes. Un estudio descubrió que asar las setas a la parrilla o usando el microondas es mejor opción para obtener mejores beneficios.

El superpoder desconocido de los boniatos.

La mayoría de la gente acostumbra a cocinar los boniatos en agua, pero es mejor cambiar ese hábito. Los expertos consideran que es mejor cocerlos al vapor, en el microondas o al horno para que conserven mejor sus antocianinas, un compuesto antioxidante y antiinflamatorio. Además, la cocción al vapor también reduce sus índices glucémicos, haciendo que el azúcar se libere más lentamente en el torrente sanguíneo, evitando los ataques de hambre continuos.

Para prepararlos, solo basta con retirar las partes manchadas y cocinarlos con la piel, puesto que esta tiene grandes cantidades de fibra y potasio, nutrientes saludables para el funcionamiento del corazón. Sírvelo con 1 cucharada de aceite de oliva o de aguacate. Esto hará que se puedan absorber mejor el betacaroteno y los antioxidantes.

Coliflor y brócoli.

¿Te apetece un poco de arroz de coliflor y brócoli? Te recomendamos mejor comerlo crudo. Esto permitirá absorber más isotiocianatos, un fitoquímico útil para prevenir y combatir el cáncer. De hecho, el precursor de estos compuestos no es muy resistente al calor, por lo que perderían parte de sus virtudes para combatir el desarrollo del cáncer al ser cocinados.

Vigila bien tus aguacates.

No hay nada mejor que un aguacate maduro , pero es importante cuidarlos bien, ya que la diferencia entre lo maduro y lo podrido es muy estrecha. Recuerda aprovechar sus nutrientes al máximo, incluidas las cantidades de grasas monoinsaturadas que contienen. Si se come cuando ha madurado por completo, se obtienen todos los beneficios que el aguacate puede ofrecer, aumentando la cantidad recibida de vitamina C, E, B6, K, folato, fibra y potasio. Un consejo adicional: Si quieres que un aguacate madure más rápido, envuélvelo en una bolsa de papel en la encimera de la cocina durante unos días.

Dales a tus espinacas un poco de calor.

Las espinacas cocidas contienen más hierro, calcio y magnesio que las crudas. Esto sucede porque el calor ayuda a liberar estos minerales de los compuestos a los que están unidos, lo que hace que el cuerpo pueda asimilarlas en mayor cantidad, pero deben ser cocinadas a fuego lento.

También puedes cocinar las espinacas al vapor, en el microondas o con otros métodos de menor calor, pero nunca las pongas a hervir.

Disfruta de los tomates cocidos.

Durante el verano, uno de los platillos más apetecibles es un buen plato de tomates frescos con mozzarella y albahaca. Aprovechamos para recordarte los increíbles beneficios de los tomates cocidos. Según las pruebas, el calor aumenta los niveles de licopeno, este es un potente antioxidante que se encuentra en los tomates y que el cuerpo puede absorber con mayor facilidad. De hecho, un estudio reciente ha demostrado que cocer los tomates durante al menos 30 minutos aumenta su contenido de licopeno en un 164%.

La fruta puede pasar por la parrilla.

Se ha demostrado que asar frutas como la piña y la sandía realza su sabor sin comprometer el índice nutricional. Aun así, ten cuidado con los excesos de cocción, ya que asar la fruta durante demasiado tiempo reduce su contenido de agua y de vitaminas hidrosolubles presentes en el zumo.

Cocina tus pescados al vapor.

La cantidad de pescado que consumimos interviene en la cantidad de omega-3 presente en nuestro cuerpo. Cocinarlo al vapor rápidamente no afecta la cantidad de omega-3, pero prepararlo de otra forma, si puede afectar.

No ignores los alimentos congelados.

Si no tienes acceso a alimentos frescos, no te preocupes, las verduras congeladas siguen siendo igual de buenas. De hecho, las verduras suelen congelarse en su punto óptimo de maduración, por lo que se obtiene el máximo de nutrientes cuando se descongelan y cocinan. La mayoría de las verduras congeladas no contienen sodio añadido como conservante y son una forma estupenda de comerlas y recibir todas sus ventajas en su punto máximo.

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