9 señales tempranas de autismo que todo padre debería conocer
Las señales tempranas de autismo no confirman nada por sí solas, pero sí pueden dar pistas útiles. Algunas se notan desde los 6 meses, mientras otras suelen verse entre los 12 y 24 meses.
Las primeras señales sociales y de comunicación que suelen aparecer antes, puesto que muchos padres describen lo mismo: su hijo parece menos conectado con las personas que con luces, objetos o movimientos. Esa diferencia puede verse en gestos simples de la vida diaria.
Poca sonrisa social y poco interés por las caras
Algunos bebés sonríen menos de lo esperado cuando ven a sus padres. También muestran menos expresiones cálidas o menos intercambio de miradas y sonrisas, a veces desde los 6 meses.
Eso no significa que el niño sea “serio”, la clave es la baja respuesta social de forma frecuente.
Escaso contacto visual y poca respuesta al nombre
Otra señal temprana es mirar poco a los ojos. En algunos casos, el bebé aparta la vista con frecuencia o no la sostiene cuando alguien le habla.
Además, puede no girar cuando lo llaman por su nombre, incluso si oye bien. Esto suele llamar la atención entre los 6 y 12 meses.
No balbucea como se espera hacia el primer año
Hacia los 12 meses, muchos bebés ya dicen sonidos repetidos como “ba-ba” o “da-da”. Si esos balbuceos casi no aparecen, puede haber una señal de alerta.
A veces hay ruidos o grititos, pero poco balbuceo con intención comunicativa. Esa diferencia importa.
No señala, no saluda y usa pocos gestos para pedir o mostrar
Señalar, decir adiós con la mano o levantar los brazos para que lo carguen son gestos tempranos. Suelen aparecer alrededor del primer año.
Cuando faltan varios de estos gestos, cuesta más expresar deseos e intereses. Por eso se consideran pistas relevantes.
No comparte interés ni muestra objetos a los demás
Muchos niños buscan mostrar un juguete, mirar donde un adulto señala o compartir algo que les llama la atención. Esa habilidad suele verse entre los 12 y 15 meses.
Si no lleva objetos para enseñarlos o no sigue la mirada del adulto, puede faltar atención compartida, una base de la comunicación social.
Retraso en palabras simples después de los 18 meses
No decir palabras sencillas como “mamá” o “papá” después de los 18 meses puede ser otra señal. Gana peso cuando aparece junto a dificultades en gestos, mirada o respuesta social.
Señales en el juego y la conducta que también merecen atención
No todo pasa por el habla. El juego y la imitación también muestran cómo se desarrolla la comunicación.
No imita juegos simples ni acciones cotidianas
Copiar aplausos, hacer “cucú” o repetir gestos sencillos suele aparecer antes de los 18 meses. Si esa imitación casi no está, puede haber una dificultad para aprender del otro.
Juego repetitivo o preferencia por jugar solo
Entre los 18 y 24 meses, algunos niños repiten acciones una y otra vez, como alinear juguetes o abrir y cerrar objetos. También pueden mostrar poco interés por jugar con otros niños.
Cuándo consultar y por qué actuar pronto puede ayudar
Si ves varias de estas señales, lo mejor es consultar pronto, debido a que la detección temprana no pone una etiqueta por sí sola, pero sí abre la puerta a una evaluación completa y a apoyos que pueden ayudar mucho.
Confiar en tu intuición no es exagerar. Cuando algo no te cuadra, observar y pedir orientación es una forma de cuidado. La palabra clave es tiempo.
Este artículo fue elaborado con el apoyo de una herramienta de inteligencia artificial. Posteriormente, fue objeto de una revisión exhaustiva por parte de un periodista profesional y un redactor jefe, garantizando así su exactitud, su pertinencia y su conformidad con los estándares editoriales.