¿Alguna información? ¿Necesitas contactar al equipo editorial? Envía tus correos electrónicos a [email protected] o ve a nuestro formulario.
Cocina, recetas y alimentos

4 alimentos no lácteos sorprendentemente ricos en calcio

Consumir suficiente calcio todos los días es fundamental para mantener huesos y dientes fuertes, pero también tiene un peso clave en funciones como la contracción muscular, la transmisión nerviosa y la coagulación sanguínea. Aunque la leche y el queso suelen ocupar el centro de la conversación, existen numerosas fuentes no lácteas que se integran fácilmente en distintos tipos de alimentación.

Calcio esencial más allá de los lácteos

El calcio es un mineral esencial y, aunque el 99% se aloja en huesos y dientes, el restante participa activamente en procesos vitales: favorece la fuerza muscular, permite la correcta función nerviosa y ayuda al cuerpo a formar coágulos cuando es necesario. Una dieta deficiente podría llevar a problemas como osteoporosis, fracturas, o debilidad dental.

Las necesidades diarias de calcio varían según la edad y el momento de la vida:

Adultos: alrededor de 1,000 mg por día.

Mujeres mayores (posmenopausia) y mayores de 70 años: unos 1,200 mg diarios.

Adolescentes y embarazadas: hasta 1,300 mg.

Cubrir estos valores es aún más importante si se eliminan los lácteos. Por eso, es útil distribuir las fuentes de calcio a lo largo del día y prestar atención a nutrientes como la vitamina D, que aumenta su aprovechamiento en el organismo.

Foto Freepik

Cuatro alimentos no lácteos sorprendentes y ricos en calcio

Diferentes culturas llevan generaciones obteniendo calcio sin recurrir a la leche. Estos cuatro alimentos destacan tanto por su contenido como por su versatilidad en la cocina cotidiana.

Tofu

El tofu, especialmente el enriquecido con sales de calcio, aporta entre 250 y 350 mg de calcio por 100 gramos. Algunas variedades incluso superan los 400 mg si usan coagulantes ricos en calcio durante su preparación. Es una excelente fuente de proteína vegetal y se adapta a preparaciones como sopas, salteados o en cubos para ensaladas frescas. Leer la etiqueta antes de comprar ayuda a preferir las opciones fortificadas, perfectas para personas veganas o alérgicas a la lactosa. El tofu también contiene hierro y es bajo en grasas saturadas, lo que lo convierte en una alternativa saludable y ligera. Para mejorar su digestibilidad, conviene consumirlo cocinado y acompañado de vegetales ricos en vitamina C, favoreciendo la absorción de sus minerales.

Kale o col rizada

La col rizada (kale) cocida es una de las hojas verdes con mayor concentración de calcio, aportando cerca de 177 mg por taza. Destaca porque su bajo contenido de oxalatos hace que el calcio sea mucho más absorbible que el de otras verduras, como la espinaca. Además, el kale aporta vitamina K, antioxidantes y fibra. Prepararla al vapor o con un toque de salteado en poca agua ayuda a conservar su riqueza mineral. Su sabor suave y textura lo hacen ideal para mezclas en guisos, pastas, tortillas o batidos verdes. Incluir kale varias veces por semana puede marcar una diferencia positiva en la salud ósea.

Sardinas enlatadas con espinas

Las sardinas enlatadas (con espinas) son una de las fuentes animales sin lácteos más generosas, con 325 a 380 mg de calcio por 100 gramos. El secreto está en consumir las espinas suaves, que concentran casi todo el mineral. Además, las sardinas son ricas en vitamina D y ácidos grasos omega-3, esenciales para una mejor absorción de calcio y para proteger el corazón. Elegir conservas bajas en sodio contribuye a mantener un perfil cardiovascular saludable. Estas sardinas pueden comerse directamente sobre tostadas integrales, mezcladas en ensaladas, o como acompañamiento rápido en platos principales. El formato enlatado facilita tener siempre a mano una solución nutritiva, rápida y asequible.

Semillas de sésamo y tahini

Las semillas de sésamo y su pasta, el tahini, son pequeños tesoros llenos de calcio: una cucharada de semillas aporta hasta 90 mg y el tahini, elaborado a partir de semillas molidas, concentra alrededor de 420 mg por cada 100 gramos. Incluir sésamo tostado en ensaladas, pan casero o bowls de cereal añade sabor y un plus mineral. El tahini, cremoso y suave, puede usarse como aderezo, dip, en tostadas, o mezclado con legumbres para preparar hummus. Ambas opciones aportan además grasas saludables, proteína vegetal y fibra. Para aprovechar mejor el calcio del sésamo, se recomienda elegir versiones tostadas o molidas, ya que el cuerpo lo absorbe más fácilmente cuando la cáscara ha sido removida o triturada.

Estas alternativas demuestran que el calcio no es propiedad exclusiva de los lácteos. Diversificar las fuentes durante el día, cuidar la manera de prepararlos y acompañarlos de nutrientes que potencien su absorción fortalece huesos y brinda beneficios integrales a la salud. La alimentación variada y consciente puede cubrir, sin complicaciones, los requerimientos diarios de este mineral tan esencial.

Lee también:
¿Le resultó útil este artículo?