¿Por qué sentimos mareos y cómo se tratan?
Los mareos asustan porque dan la sensación de que el cuerpo pierde el control, como si el suelo se moviese bajo los pies. A veces aparecen al levantarse, otras en plena calle, y la cabeza se llena de dudas: ¿es algo del oído, de la tensión, del corazón? Conviene aclararlo desde el principio: “mareo” no siempre significa “vértigo”. Hay cuadros distintos, con causas y tratamientos diferentes.
Mareo, vértigo y desmayo, no son lo mismo
El mareo suele describirse como aturdimiento, inestabilidad o “cabeza ligera”. Puede venir con visión borrosa, náuseas o sensación de irse hacia un lado. El vértigo es más específico: todo parece girar, como una peonza, y a menudo empeora al mover la cabeza, por ejemplo al girarse en la cama. El presíncope es la antesala del desmayo, con palidez, sudor frío, debilidad y sensación de que “se va a apagar” la persona.
En lo cotidiano, levantarse rápido de la cama puede provocar presíncope; girar el cuello para mirar atrás puede disparar vértigo si el problema está en el oído interno. Identificar la sensación dominante ayuda a buscar la causa correcta.
Señales que ayudan a distinguirlos en casa
Si “todo da vueltas” y el episodio aparece al mover la cabeza, suele apuntar al oído interno. Si predomina palidez, debilidad y ganas de desmayarse al ponerse de pie, puede ser bajada de presión, azúcar baja o deshidratación. La duración también orienta: segundos tras un giro brusco sugieren vértigo posicional; horas con inestabilidad intensa encajan más con una inflamación vestibular.
Causas comunes de los mareos y por qué ocurren
El equilibrio se parece a un trípode: oído interno, vista y nervios trabajan junto al flujo de sangre que llega al cerebro. Cuando una pata falla, el cuerpo “se descuadra” y aparece el mareo.
Algunas causas son benignas y repetitivas; otras exigen revisión rápida. También influyen el estrés y la hiperventilación, que pueden dar hormigueo y sensación de irrealidad. En personas mayores, la mezcla de enfermedades crónicas y varios fármacos aumenta el riesgo.
Oído interno, la causa más típica del vértigo
El vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB) es una causa frecuente. Se explica con una imagen simple: pequeños “cristales” se desplazan donde no deben y, al mover la cabeza, engañan al cerebro. La neuritis vestibular o la laberintitis pueden aparecer tras un virus, con vértigo fuerte y náuseas. La enfermedad de Ménière suele sumar zumbido y bajada de audición.
Deshidratación, anemia, azúcar baja y presión arterial
La deshidratación (poco agua, diarrea, calor) reduce el volumen de sangre y baja la presión. La anemia lleva menos oxígeno a los tejidos y puede dar cansancio con mareo. La hipoglucemia aparece al saltarse comidas o en personas con diabetes tratada. La hipotensión ortostática ocurre al incorporarse rápido. Algunos medicamentos (para la tensión, antidepresivos u otros) también marean, por eso conviene revisarlos con un profesional.
¿Cómo se tratan los mareos, qué suele funcionar y cuándo consultar?
El tratamiento depende de la causa, pero hay una regla de seguridad: si hay mareo importante, se recomienda no conducir y evitar alturas hasta estar estable.
Tratamientos médicos frecuentes según la causa
En el VPPB, la maniobra de Epley reposiciona los “cristales” y muchas personas mejoran en pocas sesiones. En neuritis o laberintitis, el médico puede pautar fármacos para náuseas y, en casos seleccionados, corticoides. En Ménière se usa a menudo dieta baja en sal y, a veces, diuréticos, junto con rehabilitación vestibular. Los antibióticos no siempre son necesarios, depende del origen.
¿Qué hacer en el momento y señales de alarma?
En un episodio, ayuda sentarse o tumbarse, fijar la vista en un punto, levantarse despacio y beber agua si se tolera. Si se sospecha azúcar baja, comer algo puede aliviar.
Se debe acudir a urgencias si aparece:
- dolor en el pecho, falta de aire o palpitaciones
- desmayo
- debilidad o entumecimiento de un lado, habla rara o confusión
- dolor de cabeza intenso, visión doble o pérdida súbita de audición o visión
- mareo persistente que empeora o causa caídas
La mayoría de los mareos tiene una causa tratatable, y el tipo de sensación suele dar la pista principal. Cuando los episodios se repiten, la evaluación médica evita sustos y mejora la calidad de vida. La seguridad cuenta: parar, sentarse y pedir ayuda a tiempo puede ser el mejor primer “tratamiento”.
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