¿A alguien más le pasa? Amo a mi pareja, pero no tengo ganas de sexo
¿Te pasa que miras a tu pareja con cariño, te encanta su compañía, pero tu cuerpo no acompaña? La falta de deseo sexual puede sentirse confusa, porque choca con la idea de que el amor debería encenderlo todo.
La buena noticia es que amor y deseo no siempre van de la mano. La libido sube y baja según la etapa, el estrés, la salud y la rutina. Aquí tienes una guía simple para entender causas comunes y recuperar conexión sin presión ni culpas.
Primero, quitemos culpa
El amor es vínculo, cuidado y elección. La atracción es esa chispa que te llama. El deseo, en cambio, es más “climático”, depende del contexto, del cuerpo y de la mente. Por eso, tener una libido baja no significa que tu relación esté rota.
También es común en cualquier género y orientación. A veces el deseo cambia por temporadas, por horarios, por energía, o por cómo se siente la relación en el día a día.
Deseo espontáneo vs. deseo que aparece con la cercanía
El deseo espontáneo es cuando te nacen ganas “de la nada”. El deseo que aparece con la cercanía (a veces llamado responsivo) llega después: no te apetece al principio, pero una caricia, un beso largo o un rato de intimidad lo despierta.
Si te pasa lo segundo, no es una señal de alarma. Solo indica que tu cuerpo necesita calentamiento, calma y seguridad, no un interruptor mágico.
Cuando el problema no es la pareja, sino el momento de vida
Hay etapas donde la energía no alcanza como el trabajo con presión, crianza, duelo, cambios de horario, mudanzas, problemas económicos. En esos momentos, el cuerpo prioriza descansar. El deseo no compite bien con el agotamiento.
Las causas más comunes cuando hay amor, pero no hay libido
Estrés, cansancio y carga mental: el deseo no compite bien con el agotamiento
Se forma un círculo: más estrés, menos deseo; menos deseo, más presión; más presión, menos deseo. Pistas comunes son dormir mal, estar irritable y terminar el día desconectado, aunque te importe la relación.
Distancia emocional silenciosa: resentimientos, críticas y poca comunicación
Cuando hay temas sin resolver, el cuerpo se protege. Y no siempre es falta de amor, a veces es falta de reparación: sentirse visto, escuchado y tratado con cuidado.
Rutina y previsibilidad: cuando el sexo se vuelve otra tarea
La repetición apaga la curiosidad. La novedad no tiene que ser extrema. A veces basta con cambiar el ritmo, el momento, el lugar, o volver a coquetear en pequeño.
Salud, hormonas y medicación: una revisión puede cambiarlo todo
Si sospechas que algo físico está influyendo, vale la pena hablar con un profesional. Ajustar un fármaco, tratar una sequedad, o revisar hormonas puede mejorar más de lo que imaginas.
Qué hacer sin presión: pasos para recuperar conexión e intimidad
El primer acuerdo puede ser simple: sacar el tema de la “frecuencia correcta” y poner el foco en estar bien. Consentimiento y tiempos claros, sin insistir ni castigar con silencio.
Hablad cuando no estéis en plena cama. Una conversación tranquila reduce la ansiedad y evita que el sexo se convierta en examen. También ayuda ampliar el menú íntimo: besos, caricias, sexo oral, masturbación mutua, juegos suaves. Penetración no es sinónimo de intimidad.
Cómo hablarlo sin herir: frases que abren conversación y frases que la cierran
Prueba con frases como: “Te amo y te deseo, pero estoy agotado y mi cuerpo no responde”, “Me gustaría que busquemos juntos qué me está pasando, sin culpas”, o “¿Podemos probar un plan sin presión, solo para reconectar?”. Evita el reproche tipo “nunca tienes ganas” o “ya no te gusto”.
Cuándo pedir ayuda: terapia sexual, terapia de pareja y consulta médica
Si pasan meses con malestar, si las discusiones se repiten, si hay dolor, o si notas depresión o ansiedad, pedir ayuda tiene sentido. Actualmente, la terapia online es una opción real y cómoda para muchas parejas. No es un fracaso, es cuidado.
Con paciencia, apoyo y respeto, el deseo puede volver, o transformarse en una intimidad más tranquila, más segura y más sana. ¿Qué sería un gesto simple que hoy te haría sentir más cerca?