Cocina, recetas y alimentos

Alimentos que nunca debes guardar en recipientes de plástico

El almacenamiento de comida es un hábito natural en muchas familias, motivo por el que los recipientes de plástico son una solución muy práctica y común en la cocina para guardar y conservar los alimentos, sobre todo en la nevera. Además, son elementos muy útiles para almacenar alimentos sueltos o restos de comida para que se mantengan frescos hasta que se deseen consumir.

A pesar de su gran variedad y frecuencia de uso, existen alimentos a los que no les conviene el contacto con recipientes de plástico, al punto de llegar a tener consecuencias para la salud. Entre ellos encontramos:

Queso.

Los quesos suelen liberar agua, la cual se irá acumulando poco a poco en el recipiente, favoreciendo la formación de moho y la proliferación de bacterias. Esto hará que el queso se ablande por la pérdida de algunos de sus nutrientes, lo cual provoca la contaminación de los alimentos. Por otro lado, además de alterar las propiedades nutricionales del queso, esto puede provocar problemas digestivos.

Frutas.

Las frutas son siempre un alimento de gran interés y son especialmente importantes para mantener una buena salud. Sin embargo, algunas personas tienen la costumbre de guardar estos alimentos en contenedores plásticos dentro de la nevera, lo que puede generar un impacto negativo sobre sus cualidades. Por lo tanto, si deseas que tus frutas no se estropeen y pierdan todas sus propiedades nutricionales o vitaminas, evita guardarlas dentro de algún recipiente de plástico. En su lugar, opta por frascos de vidrio.

Yogur.

En general, no es recomendable almacenar los productos lácteos en cajas de plástico, sino en frascos de cerámica o vidrio, ya que el cambio de temperatura puede promover la proliferación de bacterias. De hecho, ningún alimento líquido derivado de la leche debería guardarse en un recipiente de plástico, ya que estos contenedores son más propensos a los cambios de temperatura que podrían cortar la leche y provocar malestares estomacales.

Carne.

Tanto cruda como cocida, este alimento también hace parte de la lista, ¿Por qué? La razón es muy sencilla: usar este tipo de recipiente reduce las propiedades nutricionales de la carne, especialmente si es del tipo procesada, además, el proceso de descomposición se acelera y los cambios de sabor y textura se producen rápidamente. Por si fuese poco, cuando la carne está cruda y es guardada en un recipiente de plástico, se acelerará su envejecimiento y perderá parte de su consistencia natural.

Verduras.

Puede que creas que los recipientes de plástico son la solución perfecta para guardar las verduras crudas recién cortadas. Sin embargo, estos alimentos pueden ablandarse y marchitarse con mucha facilidad si se almacenan en utensilios de plástico, por lo que en poco tiempo tendrás tomates arrugados, ensaladas atrofiadas y zanahorias deshidratadas y arrugadas, además de que perderán todo su valor nutricional.

Si quieres conservar el aspecto, la textura, el sabor y los nutrientes de estos alimentos, es mejor utilizar recipientes de vidrio previamente desinfectados.

Huevos.

Los huevos son un alimento que todos consumimos y amamos, son grandes aliados debido a sus diferentes aportes nutricionales y energéticos. Sin embargo, los huevos y las recetas que contengan huevos no deben guardarse en utensilios de plástico debido a que se corre el riesgo de contaminación por bacterias de salmonela o E. coli. Estos microorganismos pueden reproducirse muy rápido con los huevos crudos y el riesgo puede incrementar al entrar en contacto con el plástico.