Salud

Beneficios que convierten a la sandía en una aliada para tu salud

Rica en agua y baja en azúcar, esta fruta promueve la restauración de sales minerales y peristalsis intestinal.

La sandía quita la sed y… sacia. Sí, la sandía es un gran aliado en el verano para aquellos que están cuidando su figura. De hecho, está compuesto por un 95% de agua, tiene solo 16 calorías y es bajo en azúcar, ya que contiene solo 3.7 gramos. Es la fruta ideal para aquellos que no quieren aumentar de peso, también porque, consumida antes de las comidas, reduce la percepción del hambre y causa rápidamente una sensación de saciedad inofensiva.

Repone sales minerales

Pero aún no es suficiente: la sandía también es rica en potasio, un mineral esencial para la contracción muscular. Por esta razón, es ideal en los meses de verano: permite reponer los líquidos y las sales minerales que se pierden a través de la sudoración (evitando los efectos secundarios de la deshidratación, como los calambres). Y la cantidad de azúcar es mínima.

¿Detener la digestión? No, es un falso mito

Se puede comer en el desayuno, como merienda o después de las comidas, cuando tú quieras. La historia de que la sandía no es fácilmente digerible, es una leyenda sin fundamento, porque incluso, gracias a las fibras que contiene, favorece la peristalsis del intestino, es decir, los movimientos que permiten la progresión del quimo (el alimento que pasa a través del estómago) desde el duodeno hasta el recto. Más bien, no se exceda: es mejor no exceder las dos o tres libras por porción. Lo que es cierto acerca de la leyenda es que porciones demasiado grandes de sandía pueden causar cierta sensación de pesadez. Sin embargo, la digestibilidad no tiene nada que ver, y la razón es otra: la pulpa está compuesta de agua, azúcar y fibra dietética, pero también de un conjunto de sustancias complejas, como las pectinas y especialmente de celulosa, que tiene una estructura química similar a la de una red. Las enzimas contenidas en el estómago no pueden desmantelar esta fibra, que tiende a dilatar las paredes dando una sensación de plenitud. Pero una rebanada no hace daño a nadie en absoluto.

La que se vende en los quioscos es segura

También tenga en cuenta que la sandía no presenta ningún riesgo particular de contaminación por bacterias o patógenos, ya que contiene sustancias que pueden mantenerlos alejados. Entonces, adelante sin miedo a las rebanadas ya hechas en los quioscos, en las playas o en la ciudad. En casa, es útil recordar que el almacenamiento en el refrigerador no puede durar más de dos o tres días, para evitar que la fruta pierda sus características organolépticas.

¿Pueden todos comerla?

Finalmente, la sandía, debido a su contenido reducido de azúcar, está indicada para diabéticos, personas que sufren aterosclerosis y enfermedades cardiovasculares. No se recomienda solo para las personas que sufren de acidez estomacal (las quemaduras clásicas) o el síndrome del intestino irritable, ya que la fibra contenida en la pulpa podría crear más molestias. En las personas con sensibilidad alérgica a frutas como el kiwi y las fresas, la sandía puede estimular las náuseas o la sensación de picazón en la lengua.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.