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¿Cómo estar en forma si no te gusta el deporte?

¿No te gusta el deporte, pero quieres estar en forma? No estás solo. Muchas personas buscan alternativas para mantenerse activos sin tener que practicar deportes tradicionales. Desde caminar a diario hasta probar actividades como el yoga, existen muchas opciones para incluir movimiento en tu rutina diaria sin que sientas que estás haciendo ejercicio formalmente

Adoptar un estilo de vida activo

A menudo se piensa que mantenerse en forma requiere una rutina de ejercicios estricta o practicar deportes, pero no tiene por qué ser así. Puedes estar activo y saludable haciendo pequeñas modificaciones en tu vida diaria. Aquí te presentamos dos maneras fáciles y efectivas para adoptar un estilo de vida activo si no te gusta el deporte.

Caminar diariamente

Caminar es una de las formas más sencillas y accesibles de mantenerse activo. No necesitas equipo especial ni mucho tiempo; solo un buen par de zapatos y la voluntad de moverte. Caminar diariamente tiene un sinfín de beneficios:

Mejora la salud cardiovascular: caminar reduce el riesgo de enfermedades del corazón y mejora la circulación sanguínea.

Controla el peso: ayuda a quemar calorías y a mantener un peso saludable.

Mejora el estado de ánimo: una caminata diaria puede reducir el estrés, la ansiedad y mejorar tu estado emocional.

Si te resulta difícil encontrar tiempo para caminar, intenta incorporarlo en tu rutina diaria. Por ejemplo, estaciona tu auto más lejos de la entrada, opta por las escaleras en lugar del ascensor, o da un paseo corto durante tu hora de almuerzo. Estos pequeños cambios pueden sumar grandes beneficios a largo plazo.

Incorporar actividades cotidianas

Otra manera de mantenerse activo es aprovechar las actividades cotidianas que ya realizas. Muchas de nuestras tareas diarias pueden convertirse en una oportunidad para mover el cuerpo:

Limpieza doméstica: barrer, trapear y aspirar no solo mantienen tu hogar limpio, sino que también te mantienen en movimiento.

Jardinería: cuidar del jardín, plantar flores o cortar el césped son excelentes formas de ejercicio.

Juegos con los niños: jugar al aire libre con tus hijos o mascotas puede ser igual de efectivo que cualquier rutina de ejercicios.

Además, considera actividades como subir y bajar las escaleras en lugar de utilizar el ascensor, o incluso bailar mientras haces tareas domésticas. Lo importante es buscar maneras de integrar el movimiento en tus actividades diarias sin que sientas que estás haciendo ejercicio.

Alternativas al deporte tradicional

Si el deporte tradicional no es lo tuyo, no te preocupes, hay muchas alternativas divertidas y efectivas para mantenerte en forma. Estas actividades no solo ofrecen beneficios físicos, sino que también pueden ser una excelente manera de relajarte y desestresarte.

Danza y baile

La danza y el baile son formas fantásticas de ejercicio que combinan movimientos rítmicos con música, haciendo que el ejercicio sea más disfrutable. Bailar no solo te ayuda a quemar calorías, sino que también mejora tu coordinación y flexibilidad.

Mejora tu estado de ánimo: bailar libera endorfinas, que son las hormonas de la felicidad. Esto significa que después de una sesión de baile, es probable que te sientas más feliz y relajado.

Beneficios cardiovasculares: al igual que otros ejercicios aeróbicos, el baile puede mejorar la salud de tu corazón y aumentar tu resistencia.

Fomenta la socialización: si te unes a una clase de baile, también puedes hacer nuevos amigos y disfrutar de un ambiente social divertido.

Puedes empezar con estilos de baile como salsa, bachata, hip-hop o incluso danza contemporánea. Incluso en casa, puedes seguir tutoriales en línea y bailar al ritmo de tus canciones favoritas.

Yoga y pilates

El yoga y el pilates son opciones excelentes para quienes buscan una forma de ejercicio que combine cuerpo y mente. Ambas disciplinas se centran en la respiración, la concentración y el control del cuerpo, proporcionando una serie de beneficios físicos y mentales.

Aumenta la flexibilidad: tanto el yoga como el pilates incluyen estiramientos que mejoran la flexibilidad y reducen la rigidez muscular.

Fortalece el núcleo: las posturas de estas disciplinas trabajan profundamente los músculos del abdomen y la espalda, mejorando la postura y el equilibrio.

Reduce el estrés: practicar yoga y pilates puede ayudarte a manejar el estrés y la ansiedad, gracias a su enfoque en la meditación y la relajación.

Existen muchos estilos diferentes de yoga, desde el Hatha yoga, que es más lento y enfocado en las posturas básicas, hasta el Vinyasa, que es más dinámico y podría hacerte sudar. En cuanto al pilates, puedes practicarlo en una colchoneta o con equipos especializados para un entrenamiento más intensivo.

Foto Freepik

Hacer ejercicio en casa

Mantenerse en forma no tiene que significar ir al gimnasio o practicar deportes que no te gustan. ¡Es posible lograrlo desde la comodidad de tu hogar! Aquí te mostramos cómo puedes hacerlo de manera efectiva.

Rutinas sin equipamiento

No necesitas un gimnasio lleno de aparatos sofisticados para ponerte en forma. Las rutinas sin equipamiento son perfectas para aquellos que prefieren entrenar en casa. Aquí te dejamos algunas ideas:

Flexiones de brazo: trabajan pecho, hombros y tríceps. Puedes empezar con las rodillas en el suelo si eres principiante.

Sentadillas: fortalecen glúteos y piernas. Mantén la espalda recta y baja hasta que tus muslos estén paralelos al suelo.

Zancadas: ayudan a tonificar piernas y glúteos. Da un paso hacia adelante y baja tu cuerpo hasta que ambas rodillas formen un ángulo de 90 grados.

Planchas: excelente para el core. Mantén el cuerpo recto como una tabla, apoyándote en antebrazos y pies.

Uso de aplicaciones de fitness

La tecnología puede ser tu aliada cuando se trata de hacer ejercicio en casa. Existen numerosas aplicaciones de fitness que te guían y motivan para mantenerte activo. Algunas de las más populares son:

Ejercicios en casa – sin equipo: disponible tanto en Google Play como en la App Store, esta app ofrece rutinas que no necesitan ningún tipo de equipamiento. Es ideal para principiantes y para quienes quieren seguir una rutina estructurada sin salir de casa.

Nike training club: ofrece entrenamientos personalizados según tu nivel y objetivos. Desde rutinas de fuerza hasta yoga, podrás encontrar algo que se ajuste a tus gustos.

Seven – 7 minutos de ejercicio: si tienes poco tiempo, esta app te propone ejercicios de alta intensidad que puedes realizar en solo siete minutos.

Estas aplicaciones te ofrecen flexibilidad y variedad para que tu rutina de ejercicios nunca sea aburrida. Además, muchas de ellas incluyen videos y explicaciones detalladas, lo que facilita seguir los movimientos correctamente.

Motivación y mantenimiento

Para aquellos que no son aficionados al deporte, encontrar la motivación para mantenerse en forma puede ser todo un desafío. Sin embargo, con las estrategias correctas, es posible mantenerse activo sin sentir que es un trabajo arduo. A continuación, exploraremos cómo establecer metas realistas y utilizar recompensas y seguimiento para mantener la motivación.

Establecer metas realistas

Es crucial fijar metas alcanzables que no te abrumen. Si tu objetivo es demasiado grande o poco realista, es fácil desanimarse y rendirse. Aquí tienes algunos consejos para establecer metas realistas:

Comienza con pequeños cambios: no intentes cambiar todo de golpe. Empieza por incorporar pequeños cambios en tu rutina diaria, como caminar 10 minutos cada día.

Sé específico: en lugar de decir «quiero estar en forma», plantea metas claras como «quiero caminar 30 minutos tres veces a la semana».

Divide las metas grandes en objetivos pequeños: si quieres perder peso, establece metas semanales o mensuales que sean manejables.

Registra tu progreso: lleva un diario o utiliza una aplicación para seguir tus avances. Ver tus logros te motivará a seguir adelante.

Recompensas y seguimiento

La motivación se fortalece cuando nos damos pequeñas recompensas. Reconocer y celebrar los logros es una parte importante del mantenimiento de hábitos saludables. Aquí te mostramos cómo puedes hacer esto:

Recompensas inmediatas: después de una semana de cumplir con tus metas, date un gusto, como tu postre favorito o una película que quieras ver.

Recompensas a largo plazo: al alcanzar metas más grandes, como caminar todos los días durante un mes, haz algo especial como comprar esa prenda de ropa que te encanta o planear una pequeña escapada.

Utiliza aplicaciones de seguimiento: herramientas como MyFitnessPal o Google Fit no solo registran tu actividad, sino que también te envían recordatorios y te permiten ver tu progreso de manera gráfica.

Involucra a otros: compartir tus metas y logros con amigos o familiares puede proporcionarte un extra de motivación. Incluso puedes encontrar un «compañero de metas» con quien intercambiar avances y desafíos.

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Dany Levito