¿Haces esto en casa? Desperdicias más energía eléctrica de la que crees

En ocasiones no tenemos idea de cuánta energía eléctrica podemos ahorrar si cambiamos algunos hábitos cotidianos. Es hora de tomar más conciencia de ello, y de ayudar a nuestras facturas a bajar la cuenta.

Dejas las cosas conectadas sin usar

Lo sabemos, te sientes identificado, porque siempre sueles dejar cosas conectadas al tomacorrientes, aunque no las estés usando, incluso, las que menos imaginas que a la larga te pueden perjudicar, ejemplo: el horno microondas. ¿Cuántas veces al día calientas una comida? Puede que sea una o dos veces, y ¿cuánta energía consume durante el día? ¡pues, mucha! Lo mismo pasa con el cargador del celular, las computadoras portátiles, entre otros artefactos de uso común.

El secado de platos

Para mayor comodidad de los usuarios, pero mayor consumo de energía sin dudas, muchos lavavajillas de hoy en día cuentan con un secado caliente que realmente no es para nada necesario. Este secado de calor consume una alta cantidad de energía y puedes ahorrarte mucho más de lo que imaginas si evitas utilizarlo a diario.

Encender y apagar constantemente

Seguramente si tienes niños en casa esto pasa muy a menudo. Pero en lugar de tomarlo como un juego debes educar a toda la familia a que el encendido y apagado de cualquier elemento que requiere electricidad, hace que demande mayor energía y por tanto que se gaste más. Valga la reflexión para el uso de los ventiladores, aires acondicionados como cuando lo apagas porque sales de casa por 5 minutos y lo vuelves a encender al llegar. Ocurre con también con secadores, planchas, entre otros.

Abrir la nevera todo el tiempo

Te acercas hasta ella en busca de un aperitivo que te salve la tarde, la miras, no ves nada y la vuelves a cerrar, pero al minuto te acercas de nuevo porque no has quedado conforme.

No solo lo haces con mucha frecuencia, sino que, por lo general, cuando estás cocinando, sueles abrir y cerrar la nevera muchas veces para tomar las cosas que necesitas, cuando fácilmente puedes sacarlas todas de una vez. Este comportamiento no solo genera mucho consumo de energía para tu nevera, sino que le estás restando años de buen funcionamiento. ¡dale un mejor uso!

Aires encendidos y puertas abiertas

Estas son acciones contradictorias que suelen consumir mucha energía eléctrica. Si dejas las puertas abiertas con los aires encendidos, estos van a “entender” que necesitan aclimatar mucho más espacio lo que conlleva a un mayor uso de energía.

Piénsalo mejor antes de dejar las cosas enchufadas sin usar, abrir descontroladamente la nevera y dejar las puertas abiertas. Si reduces estas acciones verás un cambio para tu bien, en tu bolsillo y en tu hogar.