Salud

Los ocho parásitos más peligrosos del mundo

Según la OMS, hay una gran variedad de especies parásitas, las cuales son capaces de infectar nuestro organismo

Los parásitos son microorganismos cuya existencia depende de otros seres vivos. Estos agentes pueden vivir sobre o en el interior de su huésped, alimentándose a expensas de este. Estos parásitos se encuentran en diferentes plantas, animales e incluso en seres humanos, y su tamaño puede variar: desde organismos diminutos unicelulares hasta gusanos perceptibles a la vista humana.

Estos se pueden transmitir de distintas maneras, sobre todo a través de alimentos o agua contaminada, la picadura de un insecto o el contacto sexual. Entre los más peligrosos encontramos los siguientes: 

Plasmodium

Se trata de un parásito que se transmite a los humanos por medio de la picadura de un mosquito y causa la malaria, una de las enfermedades más mortíferas del mundo. Se calcula que este parásito infecta cada año a entre 300 y 500 millones de personas, sobre todo en África.

Naegleria fowleri

La Naegleria fowleri es una ameba que vive normalmente en estado salvaje en cuerpos de agua dulce, como los lagos y los ríos. Estos microorganismos se alimentan de las bacterias que se encuentran en los sedimentos de estas masas de agua.

En caso de que nuestro sistema inmunitario se encuentre débil, y la ameba consiga entrar en nuestra nariz, estamos corriendo un gran peligro, ya que desde este lugar viaja por medio del nervio olfativo hasta el cerebro y, cuando entra en él, se lo «come» literalmente, con las consecuencias muy graves que esto conlleva. Por suerte, no es tan común que esto suceda. De hecho, desde 1965 hasta la actualidad, se han producido tan solo 400 casos mortales en todo el mundo.

Angiostrongylus cantonensis

El ciclo de este organismo comienza en el interior de una rata, en donde va infectando sus pulmones, sangre y cerebro. Luego estos pequeños animales van excretando y en sus heces está el parásito, que a su vez son ingeridas por caracoles, ranas o cangrejos de río de agua dulce.

De esta forma, si las personas consumen estos animales o algunas verduras mal lavadas y, en el peor de los casos, tenemos un sistema inmunitario comprometido, estos parásitos pueden provocarnos meningitis.

Halicephalobus gingivalis

Por lo general, suele ser inofensivo, su hábitat natural es el suelo y en la mayoría de los casos parasita a los caballos, a los que puede causar daños neurológicos. A pesar de que la infección con esta bacteria en los seres humanos es muy rara, puede ser igual de grave.

Taenia solium

En su manera adulta, este parásito vive en los intestinos de los cerdos. Puede infectar a los humanos si se consume la carne del cerdo poco o mal cocida y que esta contenga huevos de la Taenia.

Una vez en el organismo, las taenias pueden incrustarse en distintas partes del cuerpo. En caso de que lo haga en el corazón, pueden provocar un paro cardíaco, pero sí afecta los ojos, pueden causar ceguera. Aunque también es posible que atraviesen la barrera hematoencefálica y lleguen al cerebro, en cuyo caso podría ocasionar convulsiones y otros problemas neurológicos.

Cryptostrongylus pulmoni

El Cryptostrongylus pulmoni es un parásito que se ha descubierto hace poco y aún no está bien estudiado. De lo que sí se está seguro es que puede llegar al cerebro y allí liberar moléculas que causan daños neurológicos.

Spirometra erinaceaeuropaei

Tiene un ciclo vital muy particular, ya que su primera fase es en anfibios y crustáceos y la segunda se da en gatos y perros. Sin embargo, no hay por que alegrarse porque los humanos también podemos servirles, sobre todo cuando tenemos mucho contacto con nuestras mascotas. Entre las principales causas encontramos el daño del cerebro y la médula espinal, pérdida de control de los movimientos oculares, inflamación muscular y aparición de nódulos subcutáneos.

Cryptosporidium parvum

Se trata de un protozoo que infecta el tubo digestivo y se transmite por vía fecal y oral. Provoca una enfermedad llamada criptosporidiosis. Cuando llega a algunos órganos como los pulmones, los coloniza y puede ser la principal causa de calambres abdominales, diarrea acuosa, hipoxia, pérdida de peso, vómitos y flatulencias.

Por lo general, las personas consiguen deshacerse de ella, pero si están inmunodeprimidas, puede producirse una diarrea muy grave, que incluso puede poner en peligro la vida debido a la deshidratación severa.

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Dany Levito