Misofonía: el difícil trastorno que no soporta escuchar a otros masticar

Las fobias son temores irracionales y muy intensos que se presentan hacia una situación, una persona o una cosa en especial.

La misofonía es la perturbación que se da en algunas personas que no toleran ciertos sonidos de la vida cotidiana. Se manifiesta por medio de una reacción perturbadora frente a sonidos como los producidos por la masticación, el goteo de agua, la explosión de una goma de mascar o el golpeteo con un lápiz.

Esta perturbación de quienes odian este tipo de sonidos es una fobia que se puede clasificar en el grupo de trastorno de ansiedad. Quienes padecen de este problema sienten irritación, ira, ansiedad, estrés, resentimientos e incluso pánico cuando escuchan estos sonidos.

La misofonía puede generar aislamiento.

Las personas con misofonía pueden incluso aislarse del mundo exterior y de otras personas. Generalmente, quienes sufren las consecuencias no toleran ruidos como masticar y tragar. Por consiguiente, la vida social es muy difícil, porque se puede llegar a tomar la decisión de no comer más en compañía de otras personas.

Otra consecuencia de este padecimiento es que quienes lo sufren encuentran muchas dificultades para concentrarse en la realización de tareas cotidianas. Cualquier ruido puede causar enojo o distracción.

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Pero ¿de dónde proviene este trastorno?

Según estudios realizados, la misofonía es provocada por una reacción del organismo, debido a que ciertos sonidos son identificados por el cuerpo como algo dañino. Como consecuencia, esto causa una producción de adrenalina y cortisol, lo que hace que se incremente la frecuencia cardíaca y la tensión muscular.

Para algunos expertos, este trastorno se puede tratar con el uso de fármacos que regulen la producción de serotonina. Mientras que otros especialistas piensan que la terapia cognitiva es fundamental. En síntesis, la misofonía es una situación complicada de manejar.  Otras manifestaciones de esta fobia se presentan cuando se escucha a alguien estornudar, el ruido que hace alguien cuando se muerde las uñas o el tic-tac de un reloj.

No obstante, este desorden emocional tiene poco tiempo de conocerse, por lo cual no es sencillo hallar algún tipo de terapia que sea totalmente adecuada.

Actualmente, ha surgido un nuevo método que busca sanar la misofonía por medio de un tratamiento que somete al paciente a diversos grados de intensidad sonora intolerable.