Picazón en la piel: ¿alguna patología o enfermedad mental?

Picazón en la piel: ¿alguna patología o enfermedad mental?

En muchos momentos de la vida a todos nos ha dado picazón en la piel en diferentes partes del cuerpo. Las razones de esta sensación molesta, a veces desagradable, pueden ser varias. De una patología, algunas alergias, mala higiene, una picadura de un insecto o un suéter de lana particularmente feo. Según un nuevo estudio, también puede haber otra razón que, hay que decir, está conectada con un hilo directo precisamente a una enfermedad crónica de la piel.

La investigación llevada a cabo por un equipo de científicos suecos tenía como objetivo profundizar el vínculo entre enfermedades como el eccema y la psoriasis, luego los trastornos de la piel y los problemas de salud mental. Para tratar de tener la mayor información posible sobre el tema, los investigadores examinaron a pacientes dermatológicos de 13 países europeos para un total de 3.500 casos. A ellos se añadieron 1.300 personas que hicieron la función de grupo de control.

Picazón en la piel y salud mental

Las cifras hablan por sí solas. En los pacientes con enfermedades de la piel, el 14,1% presentaba síntomas de depresión, cifra que se redujo al 5,7% en el grupo de control. La ansiedad también mostró una brecha similar. La ansiedad patológica se produjo en el 21,4% de los pacientes y disminuyó al 12,3% en los individuos sin picor hasta alcanzar el 8% en el grupo de control. Los investigadores también examinaron la ideación suicida, que ocurrió en el 18.6% de los casos con picazón y en el 8.6 en aquellos sin picazón.

Los autores afirman: «Las razones especulativas de esta correlación son que la picazón se correlaciona con la inflamación de la piel y la inflamación de la piel induce la red de serotonina en el cerebro que conduce a la depresión y la ansiedad. Nuestros resultados muestran que la comezón en pacientes dermatológicos está significativamente asociada con la depresión clínica, la ideación suicida y el estrés. El estudio revela que la picazón contribuye sustancialmente a la carga psicológica de los pacientes dermatológicos y confirma el sufrimiento multidimensional de los pacientes dermatológicos con picor.