Quinoa: 5 trucos y 5 errores al momento de cocinarla

La quinoa es un alimento que ha ido ganando más reconocimiento debido a sus propiedades nutricionales y su fácil digestión. Por eso, es necesario que conozcas los errores al cocinar quinoa y lo evites, solo así te quedarán perfectos los platillos y amarás este alimento con todo tu corazón.

Son pequeños granos con un sabor delicado y una naturaleza misteriosa. La quinoa ha estado en nuestros alimentos durante siglos, pero para algunos sigue tratándose de un alimento desconocido. El nombre científico de la quinoa es Chenopodium quinoa y se origina en América del Sur. Lo primero a tener en cuenta es que este alimento no es un cereal, sino una planta herbácea que tiene granos comestibles. Lo cierto es que es muy similar a la cebada y el arroz, pero no pertenece a la misma familia.

La quinoa contiene los 8 aminoácidos esenciales y no contiene gluten, es ideal para los celíacos y los alérgicos al níquel que tienen que seguir una dieta purificadora. De hecho, sus propiedades nutricionales son increíblemente buenas: 100 gramos de quinua cocida contienen aproximadamente 4,5 gramos de proteínas y 21 gramos de carbohidratos.

Gracias a su bajo índice glicémico, su alto poder antioxidante y su cantidad de fibra, se trata de uno de los alimentos más completos que pueden agregarse en nuestra dieta cotidiana. La quinoa es muy versátil y se usa de muchas formas diferentes, desde acompañante para ensaladas frías hasta platillos mucho más elaborados.

Veamos 5 trucos y errores para cocinar debidamente la quinoa.

Lava bien las semillas de quinoa: Este alimento contiene saponinas, las cuales se aplican para evitar que las aves se las coman. Por este motivo, es importante dejarlas en remojo al menos 30 minutos antes de cocinarla, ya que si se dejan estos restos puede afectar su sabor y hacer que sea demasiado amarga.

Tuesta los granos antes de ponerlos a hervir: su sabor se volverá más intenso y disfrutables.

Usa la cantidad correcta de agua: se necesitan 150 ml de agua para cada porción de quinua de 70 gramos.

Cocínala bien: para hacer que su digestión sea sencilla, la quinoa debe cocinarse durante un mínimo de 15 minutos en agua hirviendo. La señal que confirma que se encuentra lista para su consumo es cuando los granos se hayan hinchado y se vea un pequeño brote blanco.

Deja reposar el alimento después de la cocción: retira la olla de la estufa y deja la tapa puesta, espera durante 15 minutos y revuelve usando un tenedor. Después agrega un poco de aceite y la quinoa estará lista para ser consumida.

5 errores que no debes cometer al cocinar la quinoa.

No abuses de su consumo: Los excesos siempre son malos. Cabe resaltar que la quinua también contiene sustancias nocivas. Los oxalatos, por ejemplo, reducen la absorción de algunos minerales y no son adecuados para aquellos que padecen de cálculos renales. Además, su consumo también puede ser un problema desde el punto de vista ambiental, ya que su alta producción está haciendo que su cultivo sea insostenible.

No te excedas en su cocción: dejarla durante demasiado tiempo en la estufa hace que se empape de agua y el resultado sea muy desagradable. Cocínala a fuego lento, con la cantidad de agua que ya se indicó y solo durante 15 minutos. No más.

No es un alimento recomendado para niños menores de 2 años: resulta que los niños muy pequeños aún no han desarrollado un sistema digestivo capaz de soportar las saponinas, por lo que no es buena opción alimentarlos con este platillo.

No eliminar el exceso de líquido: otro error que se suele cometer es no retirar el exceso de líquidos después de la cocción con la creencia de que se absorberá por sí solo. Esto solo hace que se cocine en exceso y que su textura no sea muy agradable.

No la consumas cruda: en el mercado se pueden encontrar muchas variaciones de quinua inflada que puede ser acompañada con leche o yogur. Su consumo está bien, pero nunca vayas a consumirla sin cocinar ya que puede desencadenar efectos adversos que requieran de atención médica.