¿Sabes por qué se arrugan los dedos en el agua?

A todos nos ha sucedido alguna vez. Cuando pasamos mucho tiempo con las manos en el agua, los dedos en remojo se nos quedan arrugados como los de un anciano. Pero ¿por qué sucede esto?

Según lo explicado en un estudio realizado por la Universidad de Newcastle en 2013, este fenómeno tiene una explicación científica y es el resultado de una adaptación evolutiva que sirve para mejorar el agarre cuando se está en el agua.

Los expertos realizaron un experimento con un grupo de voluntarios, a los que pidieron recoger piedras de mármol en el fondo de un recipiente con agua, con una mano, y pasarlas a través de un orificio pequeño, a la otra mano. Todos los que recogían piedras del recipiente con agua, lo hacían mucho más rápido que quienes recogían de un recipiente seco, y la velocidad iba en aumento a medida que los dedos se arrugaban cada vez más. Sin embargo, descubrieron que a la hora de mover objetos secos, con dedos arrugados, no había ninguna ventaja.

Estudios anteriores han demostrado que los pliegues no se comunican entre sí. Por esta razón, cuando el dedo presiona una superficie dura, el agua fluye hacia afuera creando una mayor superficie de contacto. Esto facilita el agarre, ya que las arrugas actuarán como los surcos que tienen los neumáticos de los coches.