Salud

Uso excesivo de pantallas en los niños: ¿cómo les afecta?

Al parecer las preocupaciones de los padres ante el abuso de la tecnología por parte de sus hijos ha encontrado cierta justificación. Un reciente estudio de los NIH (Institutos Nacionales de la Salud) encontró evidencia de que el cerebro preadolescente se puede alterar por la exposición a las pantallas modernas.

El efecto de las pantallas en los niños

Llevado a cabo en al menos 21 centros académicos norteamericanos, los NIH examinaron los cerebros de 4.500 niños con edades entre los 9 y los 10 años. El propósito era averiguar si estar conectados a Internet y abusar de los videojuegos, tabletas o smartphones tendría alguna incidencia sobre el desarrollo normal de su fisiología.

Aunque los resultados finales no son concluyentes y requieren mayor profundización, hay opiniones mixtas. Gaya Dowling, una de las investigadoras, explicó al programa “60 minutes” que los niños que usan smartphones, tabletas y videojuegos por más de 7 horas muestran diferencias significativas en sus cerebros.

Fundamentada en las imágenes de resonancia magnética (MRI), dicha conclusión no es determinante. La evidencia de un adelgazamiento de la corteza cerebral (cortex) podría indicar un envejecimiento prematuro. No obstante, se trata de un proceso de maduración natural del cerebro y los científicos no pueden explicar hasta qué punto sería perjudicial.

En todo caso, no existe una relación clara entre las diferencias en las estructuras cerebrales y cómo eso afecta el comportamiento infantil. Uno de los problemas dentro del seguimiento es que las resonancias son imágenes en un momento dado, lo que dificulta la observancia progresiva para un diagnóstico más preciso.

La adicción a los smartphones

Otra de las científicas, Kara Bagot, señaló que los smartphones son una posible fuente de adicción. Esto se debe a que en el tiempo que pasa frente al dispositivo se estimula la producción de dopamina, la hormona asociada con la alegría, el placer y diversas emociones generadas en el sistema nervioso central.

Según los datos aportados por los NIH, varios niños que estuvieron en contacto con las pantallas por más de dos horas tuvieron problemas cognitivos. Mientras que algunos mostraron un desempeño normal en pruebas de razonamiento y lenguaje, otros presentaron aptitudes por debajo del promedio.

La exposición excesiva a las pantallas tiene sus efectos sociales negativos y positivos según el individuo. Es claro que muchos niños están perdiéndose otras experiencias por estar pegados a un dispositivo digital, pero puede argumentarse que es un patrón muy relacionado con padres que pasaron mucho tiempo viendo televisión de pequeños.