Calefacción en casa: algunos trucos para ahorrar dinero

Con la llegada de los meses de frío, es prácticamente inevitable no encender la calefacción debido a las bajas temperaturas que cada vez se van haciendo más difícil de afrontar.

Encender la calefacción representa un aumento en la factura final de cada mes. Sin embargo, existen algunos trucos y soluciones que te ayudarán a bajar un poco el costo de esta.

El primer consejo útil y obvio, es encender la calefacción solo cuando sea necesario, sin exagerar o exceder su consumo, mucho menos mantenerla cuando sea innecesaria. Durante las primeras horas del día, por ejemplo, no hace tanto frío como después de la puesta de sol o durante la noche hasta la hora de dormir.

Durante el otoño y el invierno no llueve con mucha frecuencia, ya que también son comunes los días soleados. Durante esos días, es mejor utilizar el calor natural del ambiente para calentar las habitaciones sin encender la calefacción interna.

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Cuando se van a encender los radiadores, es muy importante controlar la temperatura de las habitaciones, ya que si la temperatura fluctúa alrededor de los 20 grados es un desperdicio encender la calefacción. Además, si se enciende la calefacción a 20 grados y se mantiene la misma temperatura todo el tiempo, se puede ahorrar algo de dinero a final de mes, por lo que se recomienda dejarla siempre a 20 grados en toda la casa. Sin embargo, antes de reiniciar la calefacción después de tantos meses sin emplearse, es aconsejable hacer un mantenimiento general del sistema para conocer si todo funciona correctamente, más aún si la caldera está un poco «obsoleta». Ten en cuenta que si la caldera funciona regularmente consumirá mucho menos y, además, contaminará poco en comparación con una caldera vieja o sucia.

Un consejo muy importante que se debe tener en cuenta para las personas que usan radiadores, es que no lo cubran bajo ninguna circunstancia: Poner mantas, paños húmedos u objetos que obstruyan la superficie, hacen que el radiador actúe con lentitud y tarde mucho más en calentar la casa, por lo que gastará muchos más recursos.

Es importante mantener todas las ventanas bien cerradas mientras se mantiene la calefacción encendida, es cierto que con ellas circula aire fresco y limpio en toda la casa, pero de esta manera el frío entrará y para el radiador será mucho más difícil calentar cada una de las habitaciones, y cuanto más tiempo esté encendido, más alta será la factura.