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Cómo se acelera el proceso de curación de las heridas durante el día

Las heridas son parte inevitable de nuestra vida. Ya sea una cortadura, una raspadura o una quemadura, las heridas requieren de cuidados para prevenir infecciones y promover una rápida curación. Pero ¿sabías que el momento en el que te lastimas también puede influir en la forma en que se cura? Un estudio científico realizado en reino unido reveló que las heridas sanan más rápido durante el día que durante la noche.

El impacto de la hora del día en la curación de heridas

El estudio realizado en el servicio nacional de salud de Reino Unido analizó a 118 pacientes con quemaduras para comparar las diferencias en el proceso de curación entre las heridas que ocurrieron de día y las que ocurrieron de noche. Los resultados fueron sorprendentes: las heridas diurnas sanaron en promedio en 17 días, mientras que las heridas nocturnas tardaron en promedio 28 días en sanar. Esto significa que las heridas que ocurren durante el día sanan aproximadamente un 60% más rápido que las que ocurren durante la noche.

El papel de los fibroblastos en la curación de heridas

¿Pero qué hace que las heridas sanen más rápido durante el día? La respuesta radica en los fibroblastos, unas células de la piel encargadas de desplazarse hacia la zona afectada y producir colágeno, una proteína esencial para la regeneración de los tejidos. Resulta que la capacidad de movimiento de los fibroblastos está influenciada por una proteína llamada actina, cuyos niveles varían según el ritmo circadiano.

Durante el día, los niveles de actina son más altos, lo que permite a los fibroblastos desplazarse más rápidamente hacia la herida. En cambio, durante la noche, la velocidad de movimiento de los fibroblastos disminuye, lo que resulta en un proceso de curación más lento. Esta relación entre el ritmo circadiano y la respuesta de los fibroblastos explica por qué las heridas que ocurren durante el día sanan más rápido que las que ocurren durante la noche.

El ritmo circadiano y la sanación de heridas

El ritmo circadiano, también conocido como el reloj biológico, es un sistema interno presente en todos los seres vivos que regula diversos procesos del cuerpo, incluyendo el sueño, la temperatura corporal y la liberación de hormonas. Nuestro ritmo circadiano está influenciado por la luz y la oscuridad, y se ajusta a un ciclo de aproximadamente 24 horas.

Durante la noche, nuestro cuerpo secreta melatonina, la hormona del sueño, y reduce su actividad física y metabólica. Por otro lado, durante el día, nuestro cuerpo está más activo y se producen cambios en la expresión de genes y la liberación de hormonas. Estos cambios también afectan la respuesta de los fibroblastos y, en consecuencia, el proceso de curación de las heridas.

Aplicaciones médicas y quirúrgicas

El descubrimiento de que las heridas sanan más rápido durante el día tiene importantes implicaciones médicas y quirúrgicas. Con este conocimiento, los médicos podrían seleccionar el mejor momento del día para realizar ciertos tratamientos, lo cual podría aumentar su efectividad y reducir los costos médicos. Por ejemplo, para procedimientos quirúrgicos que se realicen durante la noche, se podría considerar el uso de esteroides como el cortisol para modificar el ritmo circadiano del paciente y acelerar su recuperación.

Además, el ritmo circadiano de cada persona es único, por lo que también podría tener sentido programar intervenciones quirúrgicas en sintonía con el ritmo circadiano de cada paciente. Aunque aún se necesitan más investigaciones para explorar estas posibilidades, el descubrimiento de la relación entre el ritmo circadiano y la curación de heridas abre nuevas puertas para mejorar los resultados médicos y quirúrgicos.

Cuidados de las heridas durante el día y la noche

Si bien no podemos controlar el momento exacto en el que nos lastimamos, podemos tomar precauciones durante el proceso de curación para optimizar los resultados. Aquí hay algunos consejos para cuidar las heridas durante el día y la noche:

Cuidados durante el día

Durante el día, es importante mantener la herida limpia y protegida. Aquí hay algunas recomendaciones:

  • Lava cuidadosamente la herida con agua tibia y jabón suave.
  • Aplica una solución antiséptica para prevenir infecciones.
  • Cubre la herida con un apósito estéril para protegerla de la suciedad y los microorganismos.
  • Evita exponer la herida al sol directo, ya que puede ralentizar el proceso de curación.

Cuidados durante la noche

Durante la noche, es crucial permitir que la herida descanse y respire. Sigue estos consejos:

  • No cubras la herida con un apósito durante la noche para permitir la ventilación.
  • Evita frotar o rascar la herida, ya que esto puede retrasar el proceso de curación.
  • Mantén la herida limpia y seca.
  • Si la herida es dolorosa, consulta a un médico para recibir un tratamiento adecuado.
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Veronica Pereira