Salud

Artritis reumatoide: consejos y alimentos que debes evitar

Como ocurre con muchos trastornos, mejorar nuestros hábitos es clave para reducir sus efectos, mejorar las condiciones inflamatorias y mejorar la calidad de vida de los pacientes en general.

Para aquellas personas que están pasando por la artritis reumatoide, es preferible elegir alimentos que regulen las hormonas que causan la inflamación (citoquinas, eicosanoides e insulina) y a aquellas que contengan niveles equilibrados de proteínas, grasas e hidratos de carbono. Además, hay otros factores que son claves para el desarrollo de la enfermedad, como el ejercicio, el control del peso corporal y hábitos como el consumo de alcohol o el hábito de fumar.

Para aquellas personas que padecen de enfermedades reumáticas se recomienda consultar a un nutricionista que esté formado en el tema para que pueda ofrecerte un plan de alimentación específico y equilibrado. Esta recomendación puede acompañarse con el uso de una aplicación para la artritis reumatoide que proporcione recetas específicas: empezando por el desayuno, pasando por la gestión de los primeros y segundos platos, terminando con el postre.

¿Qué alimentos se deben consumir y cuáles se deben evitar?

Especialmente en las etapas en las que la inflamación es muy aguda, no queda más opción que prohibir tanto como sea posible el consumo de algunos alimentos que hacen parte de nuestra dieta regular. Algunos ejemplos son los siguientes:

  • Los dulces.
  • Las bebidas azucaradas.
  • Los aperitivos.
  • Las galletas.
  • Los quesos frescos.
  • Las salsas y cremas preparadas.
  • El alcohol.
  • Los alimentos fritos.
  • Alimentos especialmente condimentados.

Además, para el caso de la artritis reumatoide, un buen consejo es limitar el consumo de alimentos que contengan gluten, como la pasta y el pan, consumiendo mejores opciones como el arroz, el maíz o la quinoa.

Reducir el consumo de sal también es un consejo que ofrece grandes resultados, ya que el consumo elevado de sodio puede ser un factor de riesgo para aquellos que padecen de enfermedades autoinmunes.

Mucho cuidado con el consumo excesivo de carnes rojas y procesadas, ya que estas han sido ampliamente señaladas por ser perjudiciales para la salud, debido a que son extremadamente ricas en ácidos grasos saturados. Los expertos recomiendan limitar su consumo al máximo, sin que este supere una dosis semanal de 50 g en el caso de la carne procesada y de 500 g en el caso de la carne fresca.

Por otro lado, se recomienda completamente el consumo frecuente de pescado, especialmente aquellos de tipo azul como el atún, el bacalao, el pez espada, las anchoas, la caballa y el salmón.

Como puedes notarlo, esta enfermedad puede ser ampliamente tratada si se lleva un estilo de vida mucho más saludable, prestando especial atención al consumo de ciertos alimentos que tienen tendencia a ser más inflamatorios, y que deben evitarse por completo si se quiere, dando prioridad a otros que actúan como antiinflamatorios naturales, cuyo consumo podría aliviar algunas de las molestias causadas por la enfermedad.

Por último, algunos de los alimentos más recomendados son:

  1. La cebolla, que contribuye al drenaje renal.
  2. El jengibre.
  3. Las verduras de hoja verde.
  4. La piña.
  5. Las fresas.
  6. Los arándanos.
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